martes, 26 de marzo de 2013

BARCENAS (Alpinista con sobre)

Primavera de 1987

Pese a que en estas páginas las dedico a actividades relacionadas con el senderismo, montaña y sus variantes, no puedo pasar por alto algún que otro tema que a uno le tienen indignado.

Leído un libro de un montañero que acompañó a Luis Bárcenas en su expedición al Everest en 1987, me entra el gusanillo y comienzo a indagar las correrías de este sujeto.
Montó una expedición interautonómica (¿es D. Luis muy autonomista?) con varios alpinistas de distintas procedencias de nuestra geografía. Su objetivo era ascender el Everest de 8848 m. por su cara norte y bajar en parapente, para lo que, con gran expectación del mundo himalayense, montó un gran espectáculo.
Reproduzco un artículo publicado en correo.com, el pasado 13 de Marzo.

En el campo base del Everest, a más de 5.000 metros de altura, Luis Bárcenas ya se reveló como «un genio de las finanzas». La entonces joven promesa de la contabilidad de Alianza Popular preparaba en el verano de 1987 el ataque a la montaña más alta del mundo al frente de una ambiciosa expedición española, formada por algunos de los escaladores más potentes del momento. Entre otros figuraban Bixen Itxaso, un tipo fibroso y con dedos de acero que, años más tarde, se ha convertido en parlamentario vasco del PSE-EE, y Fernando Garrido, célebre alpinista e hijo del ex gobernador militar de Gipuzkoa Rafael Garrido, asesinado por ETA unos meses antes de iniciar la aventura en el Tíbet.

En declaraciones a este periódico, Itxaso y Garrido han accedido a repasar aquel ascenso del que apenas han hablado en público en estos últimos 25 años. Entre otras razones, porque Bárcenas había obligado a todos los componentes del equipo a firmar una cláusula de confidencialidad por la cual se reservaba el derecho a las explicaciones y la propiedad de todo el material gráfico. Como responsable financiero de la expedición, lo controlaba casi todo. Las donaciones, los patrocinios que permitieron financiar el proyecto, el sueldo de los sherpas y hasta el cobro de casi 6.000 euros a un escalador francés interesado en unirse al grupo en el campo base.

Bárcenas, entonces un mocetón de 31 años, buscaba una gesta con tirón. Quería abrir una nueva ruta de ascenso, hollar la cumbre para poner la bandera española, como le había prometido al Rey en La Zarzuela ,y descender luego en parapente. Todo un hito que el Everest se encargó de desbaratar. Nadie logró hacer cima y él bajó «medio ciego, dando tumbos», recuerda Itxaso
 Luis Fraga, su mano derecha

Este relato, que dibuja al extesorero del PP e imputado en el 'caso Gürtel' como «un buen compañero de cordada» del que uno se puede fiar en una situación límite, mezcla la aventura humana con el reto deportivo. Se trataba de la primera expedición española que buscaba pisar la cumbre del Everest (8.848 metros) sin el empleo de oxígeno, siguiendo la estela de los éxitos cosechados antes por vascos, catalanes y navarros. Pero con un desafío extraordinario: pretendía abrir una nueva vía de ascenso por la imponente Pared Norte, en mitad de una fuerte expectación internacional por el objetivo.


Los organizadores de la empresa fueron Bárcenas y su mano derecha, el bilbaíno Luis Fraga Egusquiaguirre, sobrino del fundador del AP. Aficionados al montañismo, trabaron amistad en la Universidad Pontificia de Comillas, donde cursaron Ciencias Empresariales. «Los 'luises'», que es así como les llamaban en el equipo, utilizaron esos conocimientos para montar el viaje al Himalaya.
Primero, trataron de reclutar a los mejores escaladores. Ficharon al aragonés Fernando Garrido, que venía de hacer el récord de permanencia en altura:62 días seguidos en la cima del Aconcagua (6.962 metros), en un calvario que terminó el 27 de febrero de 1985. Y realizaron al guipuzcoano Bixen Itxaso una oferta que un montañero no puede rechazar: «Ir gratis al Everest». Itxaso, pese a su juventud, era un reputado escalador en roca. Ya había atacado el Naranco de Bulnes por su difícil cara oeste y conocía los peligros del hielo continental de la Patagonia, en una travesía en la que coincidió con Luis Fraga. En el Cerro Torre, una púa de granito vertical, se curó de todos los espantos al descender en mitad de una tormenta descomunal. La cuerda, en vez de caer al vacío, salía disparada hacia el cielo por la fuerza del vendaval. Tuvo que atar la mochila para hacer de contrapeso.

Meses antes de partir hacia China, Bixen Itxaso y Fernando Garrido pretendían entrenar juntos en las rocas calizas de Santa Bárbara, en Hernani. Sin embargo, Garrido no pudo acudir a la cita. ETA asesinó el 25 de octubre de 1986 a su padre con la colocación de una bomba en el coche en el que viajaba por San Sebastián, en un atentado que también costó la vida a su madre y a un hermano. Parte de ese calvario lo rumió después en las faldas del Everest, entre el crujido del hielo de los serac y las explosiones desatadas por los aludes.
Cristóbal Sala , alcalde de Torremanzanas, junto a Luis Bárcenas y Luis Fraga 


Con el equipo ya seleccionado, formado finalmente por ocho integrantes, Bárcenas ofreció toda una lección de marketing empresarial. Con los apenas 600 euros de subvención donados por la revista con la que AP difundía sus ideas, montó una rueda de prensa en la sala Florida Park de Madrid, en la que presentó la aventura e invitó a comer a los periodistas. Les habló del reto, del paracaídas, de la gesta. Al día siguiente, los medios recogieron al detalle la expedición. Con un grueso 'pressbook' bajo el brazo, llamó a la puerta de posibles empresas patrocinadoras: Pryca, Sanitas, cajas de ahorro confederadas.... El resultado fue que logró fondos por valor de 37 millones de las antiguas pesetas para financiar el viaje, bien en metálico o en material.
Cara norte del Everest. Accesos directos al Corredor Hornbein: 1. Japoneses 1980. 2.- Españoles 1987 (la x marca la altura máxima alcanzada por la expedición, fueron Béghin y Garrido). 3.- Suizos (con Béghin) 1986.(Desnivel 173)


Por la temible Cara Norte


El grupo partió dividido en dos. Los ‘luises’ aterrizaron en Pekín, mientras que el resto del equipo llegó a Katmandú. En la capital china, Bárcenas decidió cambiar de planes. La idea era subir al Everest por el collado norte, pero se enteró de que había un permiso libre para hacerlo por la temible Cara Norte debido al fallecimiento de su titular, el canadiense Roger Marshall, lo que podría acentuar la heroicidad de la ascensión española.


Subir por una vía inédita en paredón de casi 3.000 metros de altura exigía más cuerdas, tornillería para los enganches, piolets cortos y mucho esfuerzo. Eso lo pusieron en grandes dosis Bixen Itxaso y el tinerfeño Antonio Ramos, los dos 'curritos' de la expedición. «Aclimatados como rebecos», montaron las tiendas y ayudaron a apilar los más de 60 bidones en lo que se almacenaba el material, trasladado por porteadores, camiones y yaks, un bóvido lanudo que, cruzado con vaca, se usa como dócil animal de carga en el Himalaya.


«La bronca» vino cuando los sherpas se dieron cuenta de la salvaje ascensión y reclamaron ajustar sus contratos al reto. Bárcenas lo arregló frente al «temperamental» Fraga; no se sabe si con sobresueldos. El hecho es que la expedición pagaba por cada porteador diez dólares al día, aunque sólo uno llegaba de verdad a su bolsillo. El resto, para el Gobierno chino. Sin romanticismos en el Everest, conocido por esas latitudes como ‘Quomolangma’ (madre del Universo). ‘Business is business’.


En la tarea de equipar bien la ruta, Itxaso se jugó el pellejo junto a Ramos. Por la noche, a 30 grados bajo cero, trepaban para desbrozar la vía y asegurarla antes de la salida del sol, que incrementa el riesgo de avalanchas de nieve. En los descansos se organizaban animadas tertulias en el campamento. Itxaso, vecino de Pasaia y simpatizante en su juventud de movimientos revolucionarios de izquierda como EMK, «hablaba mucho de política» con Bárcenas y Luis Fraga. Al no ser nacionalista, los 'luises' le veían como «un vasco simpático». De los libros intercambiados, el escalador guipuzcoano cita especialmente uno de Luis Bárcenas titulado ‘La nueva derecha’, una texto «premonitorio» que aludía a la necesidad de la derecha de reformularse tras las dictaduras. La ‘Penthouse’ que rulaba por el campo la tenía siempre a buen recaudo el oficial chino de turno, recuerda con sorna.


Antes de atacar el paredón, Bárcenas volvió a demostrar sus dotes para la gerencia. Reforzó el equipo con la incorporación del himalayista francés Pierre Beghin, interesado en unirse a la expedición porque viajaba en solitario con un permiso de trekking. El extesorero del PP le aceptó en el grupo previo pago de cerca de 6.000 euros, desembolsados en un cheque que presumiblemente no fue a parar a la caja común. Itxaso, licenciado en Derecho, se encargó de redactar en unas cuartillas el contrato. El negocio es el negocio.

 
El grupo venció la Cara Norte el 3 de septiembre de 1987. Según Fernando Garrido, sus integrantes abrieron un itinerario inédito y luego empalmaron con las rutas japonesa y norteamericana. Es decir, una vía «parcialmente nueva» tras dos meses de escalada. Garrido y Beghin se lanzaron al ataque final desde el último campamento, instalado a 8.000 metros. Respiraron oxígeno para dormir y tiraron hacia arriba, en una penosa tarea en la que se hundían en la nieve hasta la cintura. A 150 metros de la cumbre, dieron media vuelta. «Decidimos vivir», cuenta ahora.

En el regreso a casa, Bárcenas y Luis Fraga solaparon el fracaso con el logro de la nueva vía, en una gesta que fue cuestionada por el Comité de Expediciones de la Federación Española de Montañismo. Bixen Itxaso, amante de la montaña por encima de todo, se remite a lo que Pierre Beghin declaró en un télex enviado en 1988 a los ‘luises’. En el escrito, avaló la apertura de una ruta nueva entre los 6.000 y los 7.600 metros. «Bárcenas era buena persona, pero no un alpinista», declara.

Beghin murió en 1992 al despeñarse por la cara sur del Annapurna. Garrido es hoy guía profesional de montaña y firmante de un documento conjunto por la convivencia con víctimas de ETA, los GAL y de abusos policiales. Hace dos años se reencontró en el monte Muztagh-ata de China con Bixen Itxaso, concejal del PSE en Pasaia y parlamentario. Juntos se acordaron de la aventura y de las vueltas que da la vida.
Más, en primer momento, el 12 de Febrero de 1988, Biscent Itxaso, uno de los miembros de la "Expedición de las Autonomías", cuenta en El Mundo Deportivo su experiencia personal:

Se puede ver a través del siguiente enlace:
 http://hemeroteca-paginas.mundodeportivo.com/EMD01/HEM/1988/02/12/MD19880212-046.pdf
 Tras estas lecturas, solo me queda la agradable experiencia de haber aprendido que no todo el mundo en la montaña es como este individuo, del que no hago comentario alguno sobre el resto de sus actividades y que hoy están, muchas de ellas, en manos de la justicia. De sus viajes, estando imputado, a Canada a practicar el heliesquí y a Suiza a practicar...(dice que el alpinismo), ya cuentan mucho los medios.
 
Estoy ¡INDIGNADO!
Hasta pronto

lunes, 18 de marzo de 2013

TERUEL EXISTE

Día 16 de Marzo de 2013

Hemos estado en Los Hocinos pasando un buen día, pero antes de nada invito al personal a participar de el siguiente concurso (abrir vídeo):



Son fechas estas, con Doña Isabel de Segura descansando ya junto a Don Juan Diego  de Marcilla en su mausoleo de la capital, cuando  Teruel estalla con el sonido de los tambores y bombos del Bajo Aragón. Hombres y mujeres redoblan con sus baquetas los tambores al ritmo transmitido de padres a hijos,  otros golpean con fuerte energía la piel ensangrentada de los bombos en un acto, mezcla de fervor y fiesta.
Teruel, esa provincia  a la que la naturaleza esculpe en sus rocas, profundas gargantas   y formas admiradas por aquellos a los que nos gusta disfrutar de la naturaleza. Los Estrechos del río Ebron, los Amanederos del Riodeva, El Parrisal del Matarraña, Puente de Fonseca, Hocinos de  Las Parras, Órganos de Montoro (no confundir con los enormes cataplines del actual ministro de hacienda), Grutas de Molinos, Puertos de Beceite, el Salto de La Portellada, Barranco Hondo del Mezquín,etc.
Bien es cierto que gobernantes de diferente signo (algunos oriundos de la tierra pero de la misma insensibilidad), en jornadas electorales se les llena la boca de ¡Terueeeeel!, pero son sus gentes las que día a día nos muestran sus sentimientos y su realidad cotidiana. "Teruel Resiste".
Aquí dejo un vídeo de la Ronda de Boltaña interpretando "Teruel Existe"
 


Los Hocinos de las Parras

Recorrido: 13 Km, desnivel positivo: 402 m., negativo: 612


Que buenos son los chicos de Esbarre que nos llevan...por estos parajes, para algunos como yo , totalmente desconocidos. Además, durante el viaje hasta el destino de hoy, se nos muestra parte de la estepa belchitana en un paisaje que te hace dudar si estás en Belchite, Valfarta o Tozeur.
Al paso por Lécera, comentamos la transformación que se ha producido en sus vinos, hoy están gratamente valorados en importantes mercados de aquí y allá. A Maite le vienen viejos recuerdos de su estancia en esta villa, la de su padre, en la que vivió en su niñez : -¡caminábamos carretera arriba, carretera abajo! ¡aquí está la carpintería de mi primo!, ¡que morcillas las de Lécera!-
Nos adentramos en las cuenca mineras turolenses. Montalban, Utrillas, Escucha, pese al momento tan difícil que están pasando sus habitantes, siguen mostrando en sus calles,  ese aire de dureza y bondad que, recientemente  los mineros nos han mostrado al resto del mundo en su lucha por la supervivencia de la comarca. Otro tema es la insensibilidad que demuestran día a día los personajes ya nombrados en la entrada de estas humildes lineas.
El autobús que nos conduce, hoy carga con más de cuarenta almas. Los teléfonos arden en mensajes que comunican la posibilidad de acuerdo de los representantes de los trabajadores de la CAI (Esbarre, pertenece a la Hermandad de empleados de la entidad). Ya vemos que, a pesar de salir al monte, la situación a que nos han conducido, especuladores, corruptos, presidentes de consejos, etc, no nos puede dejar ajenos a la realidad del difícil momento que estamos viviendo. ¡Empujad fuerte!
.
Aunque, el objetivo de hoy son Los Hocinos, por alargar la excursión, el autobús que justo cabe por sus calle principal, nos deja en Valdeconejos.
Vista de Valdeconejos

Una ligera nevada, nos recibe en esta pequeña aldea de unos veinte habitantes. Estamos a más de 1300 metros de altura y la temperatura a estas horas, es baja. Sus calles son estrechas, en la plaza se dan cita armoniosamente, los mejores ejemplos de la arquitectura civil y religiosa, con el ayuntamiento en mampostería y lonja de dos arcos de medio punto de sillería con columna central,. La solariega casa rectoral, hoy en manos civiles, conserva el alero de madera finamente trabajado y escudo heráldico sobre la portada. En cuanto a la arquitectura religiosa, es destacable la iglesia de Santo Domingo de Silos.
Esbarristas por el Barranco del Hocino

Pero lo verdaderamente importante es lo que, una vez comenzada la marcha, nos encontramos: El barranco del Hocino en el que el chopo cabecero adorna un embarrado cauce que mancha nuestras botas y limpia nuestra admiración.

¡Chopo viejo! Has caído en el espejo del remanso dormido, abatiendo tu frente ante el Poniente. No fue el vendaval ronco el que rompió tu tronco, ni fue el hachazo grave del leñador, que sabe has de volver a nacer. 

Este pequeño fragmento de un poema de Federico García Lorca, resume la sensación que produce la visión de estos enormes troncos que, manipulados por el hombre, adquieren esas raras figuras.

Maite, el tronco y "el tronquito"
En el sur de Aragón, chopo cabecero es el nombre popular que recibe el chopo negro tras ser sometido a una escamonda periódica para obtener madera, combustible y forraje. Por el tipo de poda que se le aplica suele engordar la parte superior del tronco, de aquí su nombre de "cabecero". 
Alguno de ellos, ha perdido en su totalidad las ramas pero sus variadas formas, nos trasladan a cuentos en los que los árboles se tornan en cuerpos de personajes mitológicos.


Ermita de San Juan

 Abandonamos el barranco y ascendemos una ligera pendiente por una ladera en la que a su mitad se levantan los restos de la ermita de San Juan. Nos detenemos a echar un vistazo a lo que de ella queda.
Vuelven a visitarnos unos ligeros copos y proseguimos la marcha que en un suave ascenso, consigue arrancar de las cuarenta y tantas almas el más profundo de los silencios.






Hacia el collado


La "dura subida" nos coloca en el collado (Jesús dice que se llama "de la Parras").
Volvemos nuestros ojos hacia el camino andado y a los lejos, Valdeconejos corona el serpentear del barranco que hemos recorrido y los campos de labor que el cereal tiñe de verde.






Dibujos curiosos
Aquí arriba, el paisaje es otro. La fuerza con que, a través de los siglos, la tierra ha empujado las placas tectónicas, ha dibujado curiosas obras de arte sobre la superficie de las montañas.
Comenzamos el descenso entre vegetación de matorrales de tomillo, romero, espliego y enebros.
Ya, de lejos, se adivinan las hoces que el río Las Parras labra en la roca.




Las Parras de Martín


Pronto vemos la localidad de Las Parras de Martín.
A la entrada, un pequeño parque nos acoge y cada cual saca lo que puede de su mochila, a fin de aplacar los sonidos gastrointestinales que en el silencio del entorno,  la mañana acoge con gran comprensión.
Menos mal que como siempre, alguien ha traído su bota portadora de los mejores caldos del Campo de Cariñena. Gracias Valentín




Por buen sendero


Retomamos el camino sobre una senda labrada en una pared que nadie deseamos medir.
Estamos por encima del cauce del río Las Parras al que en un momento descendemos.








Vadeando el río

 El paisaje ha cambiado por completo, los matorrales que describía han dado paso a la vegetación propia de los ríos a los que la luz alumbra con cuentagotas.
Con Maite, en El Pajazo
Avanzamos entre juncales, vadeando el río con la soltura que se ve en la imagen. Ahora vamos a visitar Los Hocinos de las Parras. El primero al que nos dirigimos, desemboca en el Chorro del Pajazo al que hemos accedido por una estrecha y húmeda senda.








Ya hace un tiempo, se me fué el vértigo
Una profunda garganta labrada por el río, asoma a nuestros pies y arranca de nuestras cámaras, mil y un disparos para completar esas colecciones de imágenes que nuestra retina no es capaz de conservar por sí misma.
(Por cierto, recuerdo que el resto de imágenes de la jornada, se pueden encontrar a la izquierda de estas páginas donde pone: Fotos)




Tras volver sobre nuestros pasos, ahora nos dirigimos hacia el hocino que nos llevará al Pozo de las Palomas.
Una estrecha pasarela adosada a la pared, que soporta el paso de 44 personajes, nos lleva  a la cueva que, en su techo escupe un gran chorro de agua y ante el que, por turnos, sacamos las correspondientes fotografías.
El lugar es de esos que te atraen y que habrá que visitar un poco menos concurrido de acompañantes.











Pozo de las Palomas




Si he denominado Chorro del Pajazo y Pozo de las Palomas y no Hocinos de..., es porque, una vez consultadas fuentes del lugar, nos dicen que se confunde hocinos con los enclaves que hemos visitado.
Bueno, sin entrar en polémicas, el sitio "es una pasada".
Como una presa que están construyendo en el río Martín, corta el camino aguas abajo, volvemos  a Las Parras de Martín en donde nos espera el autobús para llevarnos a Martín del Río a tomar unas judías que a la vuelta, en el viaje a Zaragoza producirá que a más de uno...


Hasta pronto

Más imágenes en el enlace Fotos


lunes, 11 de marzo de 2013

SIERRA DE GUARA (VADIELLO A EL HUEVO)

Día 9 de Marzo de 2013

Añadir leyenda
Ruta: Desnivel positivo 510 m. - negativo 500 m.

Por más que uno deje parte de las suelas de sus botas por estos parajes, por más que la cámara fotográfica plasme los mil y un rincones de esta sierra, la de Guara, cada vez que la visitamos, nos sorprende y nos hace más pequeños cuando nos encontramos rodeados de esas impresionantes moles calcáreas que la naturaleza ha querido darle formas de lo más curioso.
Hoy vamos Maite, Piedad, Luis y quien suscribe. El día esta despejado, solo alguna que otra nube jalonan el horizonte y por el momento ahí se quedan. En el aparcamiento que se encuentra al pie de la presa de Vadiello, dejamos el coche y nos ponemos las botas.
Añadir leyenda
Hace un buen día, por lo que  nos aligeramos de las prendas que en estas fechas sería normal acarrear en nuestros esbeltos cuerpos.
Las recientes y copiosas lluvias, este año le dan y le darán al paisaje una belleza que hace ya tiempo que no se veía. Por cualquier rincón, la tierra deja brotar agua cristalina,  que deja caer por sus barrancos formando ruidosas e impresionantes cascadas.
Cruzamos el túnel que da acceso al dique del embalse de Vadiello, no sin antes asomarnos a observar el fuerte chorro de agua que, al fondo, la presa escupe. Desde su orilla, las aguas del embalse, nos reflejan los rayos del sol de tan agradable mañana.
Embalse de Vadiello

El camino lo comenzamos por una cuidada pista, no sin antes girar la vista hacia nuestra izquierda para admirar los gigantes bloques conglomerados de El Puro, Pico de San Jorge, La Mitra y el Pico Borón.

Presa y conglomerados
Abandonamos la pista
En un lento ascender por la mencionada pista,  el calor va calentando nuestros cuerpos, por lo que decidimos meter en la mochila la penúltima capa de ropa. Una, no se si ermita o esconjurandero, nos indica que debemos abandonar anchos caminos y descender por la senda que nos conducirá al fondo de barranco.


Mesa informativa
Previamente, nos paramos a leer una mesa informativa, bueno, quien la lee es Luis en voz alta: Este gran santuario está dedicado a los santos mártires Cosme y Damián, hermanos y médicos de profesión, siendo los patronos de los médicos y cirujanos. Según la tradición, eran hermanos gemelos, nacidos en Arabia. Practicaban la profesión sin aceptar pago alguno por sus servicios, por eso se les conoció en el oriente, entre los santos llamados "los sin dinero"  
El conjunto de edificios de San Cosme y San Damián, se encuentran dispuestos en torno a una plaza rectangular, apoyados en su zona norte por el muro de conglomerado calizo, propio de la zona.
Santuario de San Cosme y San Damián
Adosada al santuario se encuentra la hospedería de peregrinos donde se hallaba "el cuarto del peso", con una gran balanza suspendida del techo y destinada a pesar a los sanados por los santos, los cuales debían entregar al santuario, en agradecimiento, su peso en trigo.
Ya vemos  que lo de "sin dinero", tiene truco, pues el trigo también es una forma de pago. Ya por entonces se practicaba la medicina privada.
Secularmente la propiedad del santuario recae en el linaje de los Azlor, señores de Panzano, que con el tiempo adquiririán los títulos de duques de Villahermosa y condes de Guara entre otros. En la actualidad el conde de Guara es el titular del lugar, quién ya en 1792 nombraba a los eclesiásticos encargados de la gestión religiosa del enclave.
 Esto es lo que decía el cartel porque ver, lo que se dice ver el santuario, pues como que no.

Una agradable senda, en descenso, nos va adentrando poco a poco por un barranco que ya nos anuncia que el árbol que vamos a ver durante toda la jornada, será el roble.
Luis marca un ritmo de bajada adecuado a quienes les seguimos..
Cascada
El fondo del barranco nos lo señala una cascada de agua, difícil de ver en épocas más secas que la de este invierno.
Una subida, en varias lazadas nos coloca en la explanada que los dueños del santuario de "los sin dinero" han ejecutado y para lo que, supongo, no se les habrá puesto muchos impedimentos por parte de los responsables del parque natural y resto de administraciones.
Llegamos a la puerta del santuario y una cadena sujeta por un candado, nos indica que sigamos el camino, que nosotros no necesitamos de ninguna curación y además, no tenemos trigo con que pagar.
Ermita de San Urbez
Seguimos ascendiendo y varias serán las ermitas que veremos, San Urbez, Fuensanta, Virgen de Fabana ..., y es que en tierras de pecadores, cuantas más ermitas, mejor.

La de la Fuensanta es la de fachada mejor conservada, tras de ella, un manantial brota de entre unas rocas y más que por milagro, debe ser por asuntos más terrenales como es la facilidad que el agua encuentra para discurrir por el interior de terrenos calizos.
Fuente de la Fuensanta
Cierto es que, el lugar bien merece una parada para disfrutar del entorno de la fuente, ya que la fachada de la ermita está construida con caravista del siglo XX o XXI.
Les saco una foto al manantial y  a quienes lo observan  y proseguimos la marcha.





De momento vamos por la pista que llega al santuario que, lógicamente, no fue construida para el acarreo del trigo de los sanados.
Otra pequeña ermita, de esta no se  el nombre, nos guía en el camino que debemos seguir.










Ermita de la Virgen de Fabana



















La que mejor se mantiene a duras penas en pié, es la de la Virgen de Fabana (no confundir con la de Fabana, que sin virgen, se encuentra en las proximidades). Las tejas que deberían cubrir el pequeño pórtico, se encuentran es el suelo, por lo que mejor no asomarse.
Seguimos por la pista hasta que en pocos metros, tomamos la senda que nos lleva hacia "El Huevo.
Hacia la Peña de San Cosme
 El primer tramo sube en lazada por un bosque de jóvenes robles hasta que en un desvío, no señalizado, tomamos rumbo hacia la peña de San Cosme que preside la mole pétrea en que se apoya el santuario.
Valoramos  subir a la cima, pero tras ver un paso aéreo (mucho) dotado de una cuerda que se esconde bajo la espesa vegetación que este año campa por sus anchas, las nubes que empiezan a amenazar y la prudencia de estos "jóvenes montañeros", decidimos no atacar y a refugio del viento dar cuenta del más famoso de los frutos canarios: el plátano.
Peña de San Cosme

Robledal
La senda que hasta aquí nos ha traído, nos devuelve al cruce que antes  habíamos tomado, ahora lo hacemos en dirección al Huevo. De pronto nos encontramos en el interior de un bosque impresionante de robles al que la escasez de luz que en él penetra, lo ha teñido de verde. Es como si una hada, con su varita mágica, nos lo hubiera sacado de un cuento y colocado en las entrañas de la sierra de Guara.
Llegamos a la base del Huevo de San Cosme, desde ese punto es difícil observar la grandiosidad de ese monumento natural.        
El Huevo
 Al regreso, un claro de ese espeso bosque, nos deja sacar una instantánea del Huevo que a mí, más que un huevo me da la impresión de ser otra parte anatómica del santo.

El Huevo de San Cosme




 Como el tiempo está amenazando borrasca, iniciamos la vuelta al ritmo que Luis nos marca y tras retomar la pista que habíamos dejado, seguimos subiendo y llegamos a un cartel que nos anuncia el camino a seguir  en dirección a  Nocito y Ermita de Fabana. Luis se acerca a ver si la encuentra pero la dejamos para otra ocasión, de hecho, ya la vimos en nuestra intentona de subir al Fragineto. Desde este punto, tenemos la vista de donde hemos estado poco antes y se aprecia mejor las peñas de San Cosme y su Huevo.
En primer término, las peñas de San Cosme y El Huevo

El viento nos trae una diminutas gotas de un lejana nube, por lo que aceleramos el paso y nos detenemos en el alto de la Tejería, cruce de caminos que une ambos valles cubiertos por las aguas de Vadiello y Calcon
En poco tiempo llegamos a punto desde donde nos habíamos desviado en dirección norte, hacia las ermitas.
Sin parar, bajamos hasta el embalse donde nos espera el coche.

La Mitra de Maite

Como es buena hora, decidimos tomar nuestros bocadillos en algún lugar que nos sirvan un buen zumo de cebada. Lo hacemos en el albergue de Castilsabas que aunque cerrado, su guarda nos sirve unas cervezas que tomamos en el exterior, mucho menos frío que el interior.
Y acompañado por tres somnolientos acompañantes, conduzco mi humilde vehículo hasta la Caesaraugusta.
Hasta pronto


Mas imágenes en el enlace de Fotos

                                                              


miércoles, 6 de marzo de 2013

INTERNET EXPLORER

Bueno, no es asunto de estas páginas, pero no me queda más remedio que publicar el siguiente tema.
De todo el mundo es sabido que el hombre más rico del planeta tierra se llama Bill Gates, que este "pobre hombre" es cofundador del imperio Microsoft y que su inmensa fortuna la ha adquirido a costa de millones de usuarios de sus sistemas.
 Pues bien, yo creía que el problema de que el blog no se viera correctamente en el Explorer, era mío, pero tras múltiples comprobaciones, cambios de diseño, visitas a varios foros, pues mira por donde que no soy yo el problema, el problema nos lo ocasiona el tal Gates e impide que, a partir de aportar nuevas funciones, deje de verse correctamente en el mencionado explorador.
A los que sois fieles seguidores de Viejamochila y a los que vais entrando por primera vez en estas páginas os pido que lo hagáis a través de cualquiera del resto de exploradores (Firefox, Chrome, Safari, etc).
Si esto lo lee algún entendido, asalariado de Mr. Gates, pásenle el mensaje, y al resto les pido disculpas y mi agradecimiento por ser tan comprensivos con la tecnología y pacientes conmigo.
Un abrazo y hasta otra