viernes, 1 de noviembre de 2013

HISTORIAS Y LEYENDAS DE TIERRAS DEL MONCAYO

Aprovechando que el pasado fin de semana, un catarro monumental dio al traste con el proyecto de excursión por tierras del Sobrepuerto, aprovecho que estamos en noche de ánimas, de difuntos, de "jalogüin" y de que el Moncayo ya va llamando, a dejar algunas de sus historias y leyendas.
El Moncayo (Monte con casco o Monte de Caco).
El Moncayo es un conjunto de cimas que tiene en el cerro de San Miguel el techo del Sistema Ibérico. Esta espectacular sierra, que delimita la meseta castellana de la depresión del Ebro, ha sido considerada desde la antigüedad como lugar sagrado. Celtas, íberos, romanos, visigodos, templarios, hispano-musulmanes, judíos, cistercienses y ahora, muchos turistas, la elevaron a la categoría de plataforma ideal para rogar a sus divinidades. Un altar cósmico donde también los poetas, literatos y místicos encontraron una fuente de inspiración. Incluso, en la actualidad, año tras año, algunos suben la imagen de una virgen para pedirle varios deseos. El tema está en pedir y pedir...
Según Gustavo Adolfo Bécquer, que asentó sus reales en Veruela, escribió que cuando la montaña se cubre de nieve, no solo bajan los rebaños por su falda, y antaño también los lobos, sino otros huéspedes mucho más temibles. Bécquer afirma en sus leyendas que "En las profundas simas, en sus cumbres solitarias y ásperas, y en su hueco seno, viven unos espíritus diabólicos que durante la noche bajan por sus vertientes como un enjambre, y pueblan el vacío y hormiguean en la llanura".
Gustavo Adolfo Bécquer
Afirma el poeta, convencido, que entre los espíritus más peligrosos están los gnomos: "Los que se insinúan con dulces palabras en el corazón de las jóvenes y las deslumbran con promesas magnificas".
La leyenda "El gnomo" ha cobrado así carta de naturaleza en el Moncayo , por lo que todavía somos muchos los que andamos buscando por sus recovecos con el temor de toparnos con uno de esos espíritus malignos. Solo el resto de algún avión militar, es el único espíritu que nos encontramos.
De acuerdo con la descripción de Bécquer, "Los gnomos viven en las entrañas de aquellos montes. Conocen sus caminos subterráneos y, eternos guardadores de los tesoros que encierran, velan de día y noche junto a los veneros de los metales y piedras preciosas".
Relata que un viejo le señaló con un palo que le servía de apoyo la cumbre del Moncayo y le dijo así: -¿Ves esa inmensa mole coronada de nieve? Pues en su seno tienen su morada esos diabólicos espíritus-
¿Será verdad...?
Moncayo o Monte Cano como lo llamaban los romanos por semejar las nieves de su cima las blancas canas de la cabeza de un anciano (algo así como la de uno, pero más poblada).
En la Edad Media la expresión Monte Cano se corrompe y deriva a Monte de Caco
La tradición popular relacionaba al colosal macizo del Moncayo con el famoso ladrón mitológico Caco
Cueva de Caco. (Los Fayos)
Las gentes del Somontano del Moncayo aseguran que en esta Cueva de los Fayos vivió Caco, el más famoso de los ladrones legendarios
Aunque, en anterior ocasión, el pasado 14 de Abril, aniversario de la proclamación de la Segunda República española, ya contaba cosas del gigante Caco, insisto...
...cuentan que, en la antigüedad, el famoso ladrón Caco, hombre de tanta astucia como fuerza, se refugió en esta cueva, huyendo de sus perseguidores. Aquí vivía el titán, cuando Hércules y Pierres, que a la sazón habitaban en Tarazona, tuvieron noticia, por la fama que adquirían sus proezas, de que en este punto existía el gran Caco, y desde luego dispusieron ir a visitarle y conocerle.
Cuentan también que cuando Hércules y Pierres llegaron a aquel punto que llamaban El Plano, encontraron a una mujer que resultó ser hermana de Caco, la cual estaba arando, y, al preguntarle que dónde se hallaba su hermano, la mujer contestó: allí. Y, al mismo tiempo, levantando el arado, con los doce bueyes a él uncidos, a la altura de su cabeza, señaló el lugar donde estaba la cueva
A ésta se dirigieron los visitantes, encontrando a Caco, que le invitó a beber vino en una tinaja de veinticinco cántaros, manejada con una mano a guisa de vaso. Debieron simpatizar los tres personajes, cuando allí se proyectó una cacería al Moncayo, la cual se llevó a efecto
En esta cacería tuvieron la mala suerte de no hallar pieza alguna sobre la que pudieran disparar... sus manos, única arma que por lo visto llevaban, por no necesitar otra alguna
Volvían ya afligidos de la ingrata fortuna que les privaba de poder lucir sus respectivas habilidades cuando apareció nada menos que un gigantesco león, al cual se abalanzó Caco y, cogiéndolo de ambas mandíbulas, lo desgarró, haciéndolo dos pedazos
No queriendo ser menos Pierres, cogió una vaca viva y se la cargó al hombro (¡Que bestia!)
Por su parte, Hércules arrancó de raíz una corpulenta haya, y cogiéndola por la copa a guisa de bastón, bajó con ella hasta Tarazona>>
Fachada Ayuntamiento Tarazona.
En la Casa Consistorial de Tarazona encontraremos las tres figuras de gigantes de grandes dimensiones que decoran su segundo cuerpo, a la altura de la balconada. Estas figuras corresponden a Hércules, Pierres y Caco
También el 17 de Junio, describía algunas cosas sobre el Sanatorio de Agramonte, sobre sus leyendas más o menos ciertas que algunos historiadores enREDan a su gusto para crear otros cuentos que Rocío, tuvo a bien comentar. Un bello lugar, hoy abandonado, que fue residencia, posteriormente sanatorio de enfermos de tuberculosis y ahora, fuente de inspiración de los amantes de las ciencias ocultas.
En fin, que no podía estarme quieto e inspirado por los secretos de las piedras de Eugenio Monesma, me he metido en esa apasionante montaña y su entorno con sus historias y leyendas que, según he averiguado, son muchas más.
Finalmente, un ruego: Si algún agente de los servicios secretos de los EE.UU. accede a esta página o a alguna de la red social en que soy usuario, que lo dicho, que lo relatado no es verídico, que el Caco es una leyenda, que por estas tierras, "cacos" hay muchos y la mayoría, bien posesionados en sus sillones de terciopelo.
Hasta pronto.

3 comentarios:

  1. Escribes muy bien. Has creado un hilo conductor ameno para sugerir historias sin agobiar con una sucesión de datos. ¡Cuidado con Moncayo! Es una montaña muy celosa: si te atrapa ya no te deja escapar.

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  2. Nada de eso, e-cuervo.
    Simplemente llego a casa e intento plasmar lo que mi retina a recogido (bueno, y mi cámara).
    El Moncayo, lo recorremos por los varios trayectos que nos brinda, pero siempre con el respeto que se merece, no solo él, sino también cualquier Montaña. Hay que subir y lo que es más importante: "hay que bajar"

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  3. Muchas gracias. Muy interesante.

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