miércoles, 1 de agosto de 2012

LA PORTA DEL CEL

Día 23 de Julio de 2012: Tavascán-Bordas de Graus

Bueno, otro más. Tras Carros de Foc, Senda de Camille, Cavalls del Vent, Toubkal y otros anteriores encuadradas en actividades de otros clubs de montaña, los 14"jóvenes"hemos dado por concluido este trekking de la Porta del Cel.
Discurre entre las altas tierras catalanas y el Ariege francés, en un paisaje de alta montaña, bellamente esculpido por la naturaleza en la que, valles, picos y lagos parecen abrazar a estos hombres y mujeres, que a pesar del esfuerzo que conlleva esta afición , aman y disfrutan de estos parajes.
Y si he dicho esfuerzo, es porque no se si será por los años que ya vamos cumpliendo o por los fuertes desniveles acumulados en nuestras piernas, que esta ha resultado ser una travesía muy, pero que muy  trabajada.
No me voy a entretener mucho en la mejor o peor organización de quienes promocionan La Porta del Cel, pero con un pequeño esfuerzo por su parte, puede hacerse, no mas atractiva, pero si más segura, principalmente en el trazado que discurre por tierras francesas.

El día 23, los 14 destalenta2, habíamos quedado a las 10:45 en el bar El Coyote de Sort para dejar a la población desprovista de huevos y creedme, jamás había visto tal puntualidad. 
Tras visitar el lugar y adquirir unos décimos de lotería de navidad en la Bruixa d´Or, en los diferentes vehículos nos adentramos por la Vall de Cardos que por cierto, me trajo recuerdos del pasado año, cuando Maite y yo anduvimos por estas tierras. Recuerdo la visita a Ginestarre en la que la única habitante y artesana del textil, nos enseño la pequeña iglesia románica del siglo XI de Sta. María. También visitamos la de S. Pau y S. Pere de Esterri, entre otras y la verdad, quedamos gratamente sorprendidos del patrimonio histórico de estos pequeños núcleos tan apartados de las rutas turísticas.

En las diferentes poblaciones que vamos atravesando, destacan sus construcciones de color rojizo, acorde con la piedra férrica  predominante en estas tierras. Al final de la carretera, aparcamos los vehículos en el punto de partida, concretamente en Tavascán.
Este municipio está situado en el Parc Natural de
l´Alt Pirineu y pertenece al núcleo de Lladorre. En su núcleo de 60 habitantes se abrazan los ríos Tavascán y Bohabi. Destaca, sobre las aguas del primero, un bonito puente medieval



Una vez calzadas las botas y cargadas las mochilas, los miembros del grupo (la mayoría ya los presenté en el Castillo d´Acher) nos hacemos la correspondiente foto y a las 15 h., con "la fresca", iniciamos, mas que una etapa, yo le llamaría: la aproximación al primer refugio en las Bordas de Graus, que con unos desniveles de 335 positivos y 69 negativos, en poco mas de hora y media nos dejaría en el citado refugio.






Perfectamente guiados por Javier (el niño), poco a poco vamos remontando el  valle, bañado por las aguas del río Tavascán. Pese al calor, todavía se vislumbra en el semblante de los participantes, el ansia por ver lo que nos depararían los días siguientes.



Benja y Fernando cruzan lo que en principio nos parecía que podría ser la puerta del cielo. Pronto nos dimos cuenta de que para llegar al cielo, todavía nos faltaba mucho, sobretodo a mí, que cuando me disponía a cambiar de gafas, ¡leches¡, me las había dejado en el coche.
Un buen samaritano, nos bajo a Javier y a mí en una furgoneta y regresamos con mi auto, que quedo aparcado en Graus hasta la vuelta (el resto quedaron en Tavascan).



Por la tarde y una vez tomado posesión de nuestras "suites" en en refugio, nos dimos un paseo remontando el embalse de Graus y..........................................








...........................disfrutando de un bonito atardecer.
Algunos, aun se acercaron hasta la siguiente aldea: Quanca.








Día 24 de Julio de 2012: Bordas de Graus-Certascán

Distancia: 15,410 Km.
Desnivel positivo: 1501 m.
Desnivel negativo: 754 m.

Tras cenar y dormir con el típico concierto nocturno del que uno es partícipe y disfrutar de un abundante desayuno, preparado por  Angels, la guardesa de las Bordas de Graus, nuestros rostros mañaneros nos animan a realizar el típico retrato de cada salida.







A las 7:45 nos ponemos en marcha. Nuestros primeros pasos los damos por un fresco bosque de pino, abedules, abetos, etc., que nos vamos encontrando en la margen izquierda del embalse de Graus.







Conforme vamos ganando altura, dejamos atras sitios que en la tarde anterior algunos habían visitado, como la localidad de Quanca.








En tres cuartos de hora, alcanzamos el núcleo de las bordas de Noarre. Este nucleo, junto con otros del Pallars Sobirá y del Val d´Aran, tuvo una intensa actividad entre 1936-39, durante la guerra contra el dictador, seguida de un intenso movimiento guerrillero (el maquis), que en 1944 intentó una invasión frustrada. En Noarre, todavía se palpa la huella de aquellos tristes momentos.






La mañana ya nos empieza a amenazar con el astro rey, que por el momento, solo nos deslumbra con un gran espectáculo de colores.








Tras dejar atrás el barranco de Noarre, pasamos por la cascada del barranco que  llega desde las aguas del estany de Flamisella.








Un cartel nos indica, el camino a seguir e intuimos que el bosque va a pasar a ser un recuerdo a partir de ahora y que toca protegerse con todos los medios de los rayos solares.








Valentín, con la destreza que le caracteriza, vadea el río, sin mojarse ni tan siquiera las suelas de las botas.








Ya, a 2500m. el paisaje ha cambiado radicalmente,  se ha tornado en prado alpino y en roca granítica que embalsa en cuencas de viejos glaciares las aguas del deshielo estival.
La Pieta Vella remansa las aguas que se alivian del Estany Blau del Mig.





En Estany Blau, nos encontramos con los tres Navarros (del norte), con los que a lo largo de la travesía compartimos buenos ratos. Aunque más tarde los nombraremos, son Miretxu, Angel y la sorgiña Mirari.
Conforme vamos ganando altura, queda atrás el lago y el ganado equino, pastando de la poca hierba que crece en estos prados que poco a poco nos acercan al collado de Certascan, en el que la mayoría deja la mochila. Yo la llevo siempre encima por aquello de que "nunca se sabe".




Por un fuerte desnivel bien marcado y que en principio discurre por un peñascal de planas lajas, alcanzamos a 2780 la cresta que debemos seguir durante unos metros.









En un momento, nos encontramos en la cima del pico Certascan a 2853 m. y en cuya cima nos retratamos, orgullosos de "la hazaña".







Damos unos pasos hacia el norte por la cresta y alcanzamos a ver, no solo el Estany Blau, sino también el Blanc, desde el único punto visible en nuestro camino de hoy.

Luego volvemos a bajar al coll en el que tras recoger las mochilas y recuperar energías, comenzamos el descenso hasta nuestro destino.






Tras un fuerte descenso (en algunas ocasiones lo hacemos por los pocos neveros que quedan), poco a poco y no sin antes (algunos),  darnos un baño en el Estany de Certascan, llegamos al refugio del mismo nombre.





En los alrededores del refugio y ayudado del GPS, Fernando C. encuentra un tesoro del juego del geocaching, que tras comprobarlo en internet, resulta que ya ha dado la vuelta a medio mundo.
El resto del personal, a ducharse y tras disfrutar del entorno, pasamos a dar cuenta de la cena que el guarda, Alejandro Gamarra nos ofrece. De paso nos cuenta la lucha que lleva contra los dirigentes  de la FEEC, los que tratan de cerrar el refugio y en consecuencia, dar al traste con este bello trekking.
A las 21:30, nos pone un video de la travesía, que ya algunos conocemos y sin tardar mucho, estamos todos "a ñoñón".



Día 25 de Julio de 2012: Refugio de Certascán-Refugio de Pinet (Francia)
Distancia: 15,680 Km.
Desnivel positivo y negativo: 1355 m.


Ya, por la mañana, este animal parece avisarnos de la que se nos espera. Creo que el borrico no es galo.
Sin ser una etapa con muchos desniveles, el terreno, junto al deficiente estado del marcaje francés, a mas de uno hizo padecer un poquito más de lo normal. No obstante una vez más, esta afición es mucho mas grata que los padecimientos que en pequeños momentos acarrea.




En esta jornada, se nos une la "armada vasco-navarra", lo que, aunque no sea mas que por un día, baja ligeramente el promedio de edad de los destalenta2 y de paso nos echamos alguna que otra risa.
Nos despedimos de Alejandro (de amarillo en la foto) deseándole suerte en su lucha y nos disponemos a atacar la etapa rompepiernas.



La primera parte del recorrido no ofrece grandes dificultades, el ascenso hasta el Coll de Lurri lo pasamos en un montón de lazadas, que lo hace bastante llevadero. No es mas que el primero de los varios collados que tenemos que pasar.
El descenso de este, nos conduce hasta el Estany de Romedo de Dalt.







En este estany, tenemos que salvar un estrecho paso al tener que alejarnos de la orilla, ya que bajo nuestros pies, una cavidad que no se sabe de donde leches viene, escupe en pequeños intervalos de tiempo, miles y miles de litros de agua.








Para Mirari y Angel, esto parece ser un paseo por la Plaza del Castillo.

-"La hostia Patxi", esto en mi tierra, es un bordillo.







Ya hemos dejado atrás los Estays Dalt y Baix de Romedo y atacamos otro collado más, el puerto de la Artiga de 2477 m. y que ya empieza a castigar  las piernas y las cantimploras, el calor nos invita a hidratarnos.









Una vez coronado el puerto de l´Artiga, que en su parte derecha lo flanquean unas espectaculares agujas y que nos adentra en tierras galas, nos tomamos un breve descanso, hacemos las correspondientes fotos, miramos el camino de bajada y .............................................







........................¡vaya bajada!.

Sus interminables y grandes bloques de granito por los que transitamos, nos recuerdan a los alrededores del Ibón de Cregüeña.
Mas de una suela de bota va a pedir pasar por el taller de reparaciones.






Tras descender más de 400 m. de tan preciado material, paramos a comer a las orillas de un arroyo, cuyas aguas nos manda el escondido Estany de Montestaure.
La bota de vino de Valentín y los pies en remojo, nos hacen olvidar lo andado y lo que el destino a continuación nos va a deparar.
Y es que, ¡otra vez p´arriba!, comenzamos a subir hasta el Pointe de Recós, desde el que divisamos el refugio de Pinet. Lo vemos a lo lejos pero prácticamente a la misma cota que nuestros ojos.
Una fuerte y mal marcada bajada y una fuerte y mal marcada subida, nos llevan tras más de dos horas (soportando a un helicóptero que sube y baja
materiales), hasta un collado que nos coloca muy por encima del refugio y con un fuerte barranco (Valleta de Bartz) que a continuación tenemos que atravesar.
Con tanto sube y baja, el grupo se ha ido dispersando y yo me quedo en este punto a esperar al cámara y los lolaluis.
Atrás se queda Javier con los mas rezagados , que mas tranquilamente y paso a paso van llegando.
Desde este punto, otra vez a bajar y en el fondo atravesamos un sombrío nevero que nos acerca a un paso bastante vertical.




Este paso lo hacemos con mas o menos dificultad en función del vértigo de cada cual sufre.
A la llegada al refugio, algunos mas atrevidos, nos damos un baño en el Lac de Pinet cuyas aguas, nos dejan como si no hubiéramos andado nada.
De nuevo, cenamos, salimos a la terraza a preparar la del día siguiente. Pese a la celebración de cumpleaños de que disfrutan unos franceses, amenizados por varios instrumentos (incluida guitarra eléctrica), como buenos chicos, nos vamos a la camita. La batería de pastillas y tapones, nos sumerge en profundos y ruidosos sueños.


Día 26 de Julio de 2012: Refugío de Pinet-Refugio de Valferrera

Distancia: 16,16 Km.
Desnivel negativo: 1598 m.
Desnivel positivo: 1224 m.
En esta primera foto de rigor, pese a lo ya acumulado, se nos ve con buena cara. Debe de ser por lo poco que pesa la bolsa del pik-nic que nos han puesto los franceses. Con una tarrina de arroz con atún, un minitrozo de queso y una pequeña lata de paté, que algunos ni la abrimos, pasamos el día. Menos mal que somos previsores y siempre queda algo de intendencia en algún rincón de la mochila.





Son poco más de las 7 de la mañana. Cuando el sol quiere asomar por el Refuge de Pinet, ya estamos caminando por el mismo sendero que nos había traído. En vez de bajar de nuevo hacia la valleta de Bartz, seguimos por nuestra izquierda en un camino (esta vez, pese a seguir en tierras galas, bien señalizado) que poco a poco va ganando altura.







Al paso por el lago de Estats, a Luis, Piedad y Fernando les pido que posen. Y es que sus rostros nada tienen que ver con los del día anterior, el poder de recuperación de estos veteranos (bueno, ella no) es asombroso.

Poco más arriba, ya a 2557 m. pasamos por el lago de Montalcam, en el que alguien me hurta la cámara para disfrutar retratando el peinado que antes del inicio del La Porta, me realizó un peluquero muy valorado en el mundo de la moda capilar.










En nuestra aproximación hacia lo que hoy iba a ser la máxima altitud, pasamos por varios neveros que "el joven" Luis Casao ataca con la experiencia acumulada en sus tropecientos años.


Ya con la "cabecica atada" y bien encremado vuelvo a posar ya que nos tomamos la ascensión con calma, queda un buen trecho para acabar la jornada y hay que reservar energías.








Ahí los tenemos. La cumbre de Cataluña "La pica d´Estast de 3143 m. ( según el mapa, la mitad está en Francia, no pase como con el Aneto). A la derecha el Pic de Verdaguer de 3133 m.
 En el collado, por donde tras el descenso seguiríamos la ruta, nos paramos a tomar un poco de aliento y tras una breve discusión de -"subimos todos-fulano no-fulano si, etc"-, todos menos uno, "p´arriba"






La verdad es que en pocos minutos, estamos en la cima desde la que la panorámica es impresionante. El suelo que pisamos se encuentra embaldosado con unas agujas, en las que depositar nuestras botas, resulta algo complicado.
Algún montañero poco respetuoso con estos altos y bellos lugares, ha dejado unas latas de conservas y una botella de plástico de esas que yo tengo la esperanza de que, sin tardar mucho, desaparezcan del mercado de el esnobismo del agua.
En esta cumbre tan afilada, nos resulta difícil el poder agruparnos para sacar el retrato de lo conseguido.



Al Pic Verdaguer, cada uno subimos y bajamos a nuestro ritmo, por lo que a falta de la foto de grupo, salgo yo (¡caramba, el blog es mío!).








 El descenso lo hacemos por un impresionante valle, la Cometa d´Estast por el que, de nuevo, debemos atravesar algunos estanques,..........................................
 ....................., pasamos bajo las vertginosas agujas que flanquean la cara NO del macizo de la Pica y.......................

.............por una inacabable canchalera, perdemos más de 500 m. en un momento.
Esta bajada nos deposita en el Estany d´Estats en el que comemos el menú ya descrito.
Como está amenazando tormenta, recogemos las mochilas e iniciamos un largo caminar hacia el refugio de Vallferera.
Primero pasamos por el Estany de Sotllo, en el que, tras varios días comenzamos a ver de nuevo el bosque. Cruzamos un puente y ya en los llanos de Socauba miro el GPS y aún nos queda descender más de 900 m. cuando ya estamos viendo, prácticamente, el aparcamiento que se encuentra cerca del refugio.
Finalmente, en un fuerte descenso por el que nuestros pasos van levantando una nube de polvo negro, comenzamos a zizaguear y a perder altura rapidamente. Por fin con unas caras y piernas totalmente negras que nos dan un aspecto, mas de mineros que de montañeros, llegamos al refugio tras más de 10 horas de paseo. Javier y yo, nos vamos a buscar una poza en el barranco que discurre en las proximidades para darnos un baño. Nos lo hemos ganado.

Día 27 de Julio de 2012: Del Refugio de Vallferrera a Tavascán

Distancia 20,34 Km.
Desnivel positivo: 1204 m.
Desnivel negativo: 1983 m.

 Tras un buen desayuno que nos sirven Laura y Eva, las guardesas del refugio de Vallferrera, nos hacemos la correspondiente foto de salida. Esta ya es la última de la travesía y por motivos variados relacionados con la salud, nos abandonan tres miembros, que con un taxi, bajarán y nos esperarán en Tavascán. Uno de ellos es Valentín por lo que la botella de vino me la cargo en la mochila (Javier porta la bota). Son estas pequeñas cosas las que me llevan a valorar a personas como estas. En los años que llevo coincidiendo con Valentín, nunca me ha faltado, ni a mí ni a nadie, un trago del fruto de la vid durante la comida. En el cole me enseñaron que 1L.=1Kg. y ha llevado dos cada día.
Tras pasar por una zona de aparcamiento, nos liamos por por un defecto de los tracks oficiales de los GPS, cosa que corregimos tomando la senda que discurre por la margen derecha del río.
Siempre por bosque vamos ascendiendo hasta la cabaña de Bassello en la que de nuevo nos encontramos con Angel, Miretxu y Mirari.
Como ya azota de nuevo el sol, trago de agua y mano de crema.





 Entre una tupida maleza que a duras penas dejan avanzar, "la armada" sale delante de nosotros.
Con el fin de no perder el camino, los seguimos y ¡oh, sorpresa!, todos lo perdemos. Así que cada cual como puede, tiramos p´arriba, hasta encontrar la señal que nos indica que vamos por la buena senda.









Una vez retomado el camino y bien guiados, esta vez, por Benjamín, continuamos subiendo hasta el Estany de Baborte que rodeamos para, en su parte norte, realizar un descanso y reponer unas pocas de fuerzas. Queda mucho todavía.









Nos ponemos de nuevo  en marcha y pasamos por el refugio de Baborte, que es un casetón de hierro colocado en lo alto de una colina.
Afortunadamente no lo tenemos que utilizar, hace un día espléndido. Pese a lo fuerte que calienta el sol, una agradable brisa refresca nuestros bellos cuerpos.
Por discreción no voy a decir su edad, pero Felix, que por la noche no había podido "estarse quieto en la cama" y que fruto de esa movilidad, tenía la espalda bastante afectada, sube las cuestas con esa soltura que caracteriza a los pioneros de esta afición.
¡Va por tí, Felix!.
Una vez superado este empedrado y fuerte ascenso, nos plantamos en el Coll de Baborte. El descenso es muy agradable y tumbado, el día sigue bueno.
Pese a los gritos de advertencia que nos dan desde los que marchan atrás, dejamos a

nuestra derecha la GR que nos ha ido acompañando por un rato.
Javier y yo guiados por la tecnología, subimos  un desnivel de 300 m., siguiendo los mojones que alguien ha colocado, por otro mar de bloques de granito hasta el Coll de la Llaguna (2596 m).
El resto del grupo, lo hace por un camino mas cómodo rodeando el granito, que vistos desde lo alto comentamos que han acertado en la elección de la ruta.
Mientras van llegando y por aligerar el peso, "el niño" saca la bota y le damos unos apretujones. De nuevo nombramos a Valentín.

Mientras algunos seguimos caminando por un llano prado, otros suben a la Roca Cigalera.
Lógicamente, el nombre de la colina nada tiene que ver con esos exquisitos frutos que nos brinda la mar, pero la vista desde ella es espectacular.
Seguimos descendiendo, ahora hace ya calor y nos paramos a comer junto a un arroyo y a la sombra de unos pocos pinos que lo rodean. Pies en remojo y esta vez si que el pic-nic está a la altura de lo que nos merecemos.
Aparecen negras nubes y como el camino es largo, nos ponemos en marcha, paramos a picar la tarjeta en la Cabaña de la Ribera, recogemos las cámaras fotográficas y comenzamos a descender, lo que será una larga bajada.
Las nubes, cada vez son más y tras los primeros truenos, comienza a llover, que si bien no lo hace de manera fuerte, si  hace que el camino, al estar mojado, haya que tomarlo con más precaución.
Vemos Tavascán allí mismo, debajo de nuestros pies, pero a 900 m. de desnivel y andamos mucho rato sin bajar nada. Lo dejamos atrás y aparece una nueva población: Aineto. Por fin giramos en dirección norte y por un tupido bosque, ahora si, la bajada se vuelve fuerte, aunque la debemos tomar con precaución ya que la lluvia la hace ligeramente peligrosa. Cuando llegamos a las primeras edificaciones de Tavascán, una ligera rampa de hormigón me hace resbalar ligeramente, pero cuando intento advertir a los que me siguen, Maribel ya está en el suelo. Como llegamos en pequeños grupos, posteriormente caen tres más.
Ya en el pueblo, los que habían llegado en taxi, nos reciben con alegría.
En un velador, tomamos unas buenas jarras de cerveza, nos felicitamos por haber acabado sin ningún incidente de importancia, nos despedimos de la gente con la que hemos compartido "la hazaña" y con los coches nos subimos al refugio de las Bordas de Graus, en el que vamos a pasar la noche.
Angels, nos prepara una suculenta cena, brindamos por todo lo que se puede brindar y algunos toman la palabra.
Aquí quiero hacer especial mención a Piedad, que en breves palabras, a algunos nos arrancó unas lágrimas, en recuerdo del mal momento que está pasando un amigo "de todos".
Al día siguiente, carretera y manta. Seguro que pronto nos vemos de nuevo.

Ahora me voy a disfrutar con mi descendencia.
Hasta otra
José Luis

Mas fotografías en:
https://picasaweb.google.com/108845025651358755900/LaPortaDelCel232872012













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