lunes, 13 de marzo de 2017

POR EL ALTO MARTÍN GR 262

Día 11 de Marzo de 2017
          -Me duelen los huesos, las articulaciones andan algo oxidadas... ¡hasta el alma llorisquea, quejosa de tanta inactividad!. 
         Dos meses, para estos "cuerpos salerosos" (el de Maite y mío), están algo así como en parada anti-biológica, tan solo interrumpida por un bonito paseo por la costa levantina en compañía de nuestros amigos María Ángeles y Alfredo.
Batallón Esbarre
   De tal sequía, tal remojada.           Afortunadamente, los amigos de Esbarre y los del Nordik Walking CAI han planificado, cada uno de ellos, un par de salidas de esas que te devuelven a la fortuna del contacto con la naturaleza.
    En un moderno autobús, capitaneado por el "chofeur" Alberto atravesamos las cercanías del viejo Belchite, monumento a la desolación, camino de Montalbán en donde hacemos una parada. Aquí, los unos tomamos un café, otros dan cuenta de un inmerecido bocadillo. Vamos, que las buenas costumbres no se pierden.
        De nuevo, montados en el bus, nos dirigimos hacia el comienzo de nuestra marcha de hoy, no sin antes intentar cruzar la pequeña y coqueta población de Las Parras de Martín escondida bajo las faldas de la Sierra de San Just. Pero...

          -¡Ay!, ¿atravesará nuestro carro las estrechas calles del pueblo?...
          -¡Pues no!,
         -Ansí que "muchachos", habrá que alcanzar el principio de la ruta, "El Chorredero", ¡a patita!. Un buitre, de entre todos los buitres, es testigo de la propina que nos han deparado las estrechas calles o el ancho carro.
-¿Ande van esos????
       De la Sierra de San Just manan, gota a gota, las aguas del río Martín, y es aquí, en "El Chorredero", donde pone su cuentakilómetros a cero, para que a lo largo de su camino nos enseñe algunos bellos rincones, protagonizados por el lento y arduo trabajo que sus aguas van excavando en la roca.
      Pero, todavía es un río "nonato" y no ha recibido el bautismo definitivo. Le llaman, aquí, Las Parras y antes de cambiar de nombre nos va a enseñar lo que es capaz de esculpir.
     Una senda que zigzaguea, jalonada con varias cuevas, nos sube hasta el comienzo de la GR 262 y que llevamos intención de recorrer, en cómodos plazos, en toda su longitud.
El chopo cabecero y ¿el cabezudo?.
    Sobre nuestros pasos descendemos la ribera, adornada por las cristalinas aguas y un ejemplar de árbol que protagoniza esta y otras veredas de la zona; se trata del "chopo cabecero". Generación tras generación, esta variedad de olmos negros, se plantaban no muy distanciados, introduciéndose en cada hoyo un vigoroso tallo obtenido de otro chopo cabecero escamondado ese mismo invierno.    A los cinco años, aproximadamente, se despuntaba el arbolillo a unos dos metros de altura, adquiriendo desde entonces los rasgos propios del chopo cabecero. Cuando las vigas (ramas) alcanzaban un diámetro de 20 cm. se obtenía la primera cosecha de madera.
Río de las Parras.
       Volvemos a atravesar Las Parras de Martín para, por una cómoda senda, alcanzar el paraje del Hocino de las Palomas. Parece ser que el nombre de Las Palomas se debe a unas piedras que hay en el fondo de la cueva que se asemejan a estos animales pues no creo que ningún ser vivo se cobije en la cueva ya que cae agua constantemente por todas partes. ¿Y hocino?, dice el diccionario que se trata de una hoz pequeña de segar, pero me inclino porque se trata de un paso estrecho, también llamado hoz, entre montañas.
     Entre juncales, estrechos pasos, escaleras, pasarelas... alcanzamos una profunda garganta labrada por el río, que asomado a nuestros pies, arranca de nuestras cámaras mil y un disparos para completar esas colecciones de imágenes que nuestra retina no es capaz de conservar por sí misma. Quizás este pase de diapositivas refleje la realidad con más claridad que mis palabras.
Cueva del Hocino de las Palomas.
Cascada del Hocino del Pajazo.
       Ahora regresamos unos metros para dirigirnos, aguas abajo, hasta lo más alto de otro hocino: El Pajazo. Estamos en un mirador en el que se contempla la cascada del río, con más de 15 metros de caída.
        Este es un buen lugar para un pequeño descanso y para calentar las cámaras fotográficas, pues el paraje bien vale la pena para ambos menesteres.
       Seguimos nuestro caminar por el sendero y aparece el embalse de Las Parras, de reciente construcción y bajo cuyas aguas quedó sumergida la aldea del Pajazo, dependiente de Las Parras de Martín.
Embalse de Las Parras.
        Una serpenteante y agotadora pista que rodea todo el entorno del pantano, nos lleva hasta su dique por el que cruzamos para descender hasta su desagüe. Aquí, las obras han dado al traste con la señalización del sendero pero los de "Esbarre" solo nos perdemos cuando se nos va "la olla".
       Y ¡ocurre el alumbramiento!. Ya le han puesto nombre a estas aguas, de ahora en adelante lo llamarán "Río Martín".
      Parece que en estas tierras les va el juego de palabras, pues delante de nosotros ya adivinamos el pueblo llamado Martín del Río, bañado por el Río Martín que... 
-¡uf qué jaleo!.
Antes de llegar a esta localidad, giramos en dirección Este, para dirigirnos camino de Montalbán.
Martín del Río.

Río Martín.
     Realizamos un pequeño descanso que, ¡caray!, nos lo hemos ganado. Además hay quien empieza a flojear y este, es un buen lugar para que el amigo Alberto recoja "víctimas".
          A partir de aquí el camino se torna algo monótono, discurre por la ribera del Martín entre choperas y campos cultivados.
        Las aguas del río las debemos vadear en varias ocasiones, no sin dificultad, pues a este recién creado sendero no se le equipó con unas pequeñas pasarelas que salvaran estos obstáculos. Supongo que el presupuesto no daría para más, solo había 11.942,70 € para la señalización, o sea los "cartelicos".
         Con un calor impropio de estas fechas y con los pinreles más húmedos que las palomas del hocino de su propio nombre, alcanzamos las proximidades de Montalbán, justo en un establecimiento hostelero en el que nos van a servir unos buenos manjares de la tierra y del cerdo.
        Aunque, en fechas anteriores, ya fue inaugurado del "Sendero del Río Martín", algunos miembros de esta charanga esbarrista lo celebran brindando con un chupito (o más) de aguardiente y...
      Mañana nos vamos con los amigos de Nordic Walking...Ciao
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Datos técnicos:
Recorrido.

Perfil:
Distancia, 21 Km.
Desnivel + = 308 m.
Desnivel - = 451 m.

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