domingo, 15 de febrero de 2015

¿BARRANQUISMO EN ZARAGOZA?

Día 14 de Febrero de 2015 (Día de los enamorados)
Trangas y Madamas en el Carnaval de Bielsa.
Fin de semana con el calendario cargado de celebraciones, el carnaval y el amor destacan sobre cualquier otro acontecimiento que pudiere ensombrecer este apasionante (o apasionado) día. Hay quien dice que el origen del carnaval viene de la iglesia católica medieval cuando se señalaba el momento de dejar de comer carne durante la cuaresma. Otra opinión, algo más pagana, dice todo lo contrario, o sea que "había que darle gusto a la carne". No digo a lo qué un servidor se apunta, es obvio, pero lo cierto es que se ha convertido en una fiesta tradicional en la que el disfraz esconde el rostro del pecador (o no).
"Cornelio, trangas, madamas, osos" en el de Bielsa; "las escuelas" do Brasil; "el colorido y ritmos" de Canarias; "las chirigotas" de Cádiz; incluso aquí en la Zaragonia, hay quien se atreve a combatir el frío con lo más variado del disfraz y que conste que hasta mis nietos se disfrazan con atuendos de lo más variado, la verdad es que "cualquier trapito" les queda bien (palabra de yayo).
S. Valentín.
Y que decir del "Día de San Valentín". Aunque ha sido el comercio el que a mediados del siglo XX, lanzó el tema para llenar sus arcas, dicen los historiadores, más o menos creíbles, del amigo Valentín, sacerdote para más señas, que allá en el siglo III (aun no se había inaugurado "elcorteingles"), el emperador Claudio II, prohibió contraer matrimonio a los jóvenes (solteros, eran mejores soldados), pues eso, que el cura montó una agencia matrimonial clandestina, en un local de Roma. Por enredar, le encarcelaron y, posteriormente, ejecutaron un 14 de Febrero de un año de aquellos tiempos.
Grullas.

¡Y nosotros sin planes!, ni de carnaval ni de regalos corteingleses, vamos que los anuncios de TV de las mil y una fragancias con que regalar a tu amado o amada en tan señalado día, no ha entrado en nuestros corazones (ni en nuestro bolsillo). Bueno, corrijo, Maite y quien suscribe, se han disfrazado con las galas de monte y se han regalado para San Valentín una mañana de encanto, de esas que enamoran, en las que el perfume brota del tomillo y no de la muestra que una señorita tras otra te ponen en las narices, una mañana en las que las grullas sobrevuelan por encima de nosotros, una mañana en la que "el silencio ha entonado la más hermosa canción de amor".
Castillo de al-Marya.
La mismísima orilla del río que da apellido a la población de María de Huerva, partimos por un sendero que en pocos momentos nos traslada al castillo de "al-Marya", de origen árabe que se alza sobre un cerro ubicado a las afueras del pueblo, en un acantilado que domina el valle del Huerva. La fortaleza albergó a las tropas de Abderramán III en el año 935 y sirvió en la defensa de Zaragoza contra Alfonso I el batallador en 1118. Tras la conquista cristiana el castillo pasó a manos de los reyes de Aragón, y conoció numerosos dueños. Jaime I lo cambió con Blasco de Alagón en el año 1233 por Morella (ya hacíamos esos negocios). En 1348 fue sucesivamente conquistado primero por los unionistas y después por el ejército real, mandado por Lope de Luna. Finalmente la fortaleza fue a parar a manos de la familia de los Fernández de Heredia, más tarde condes de Fuentes. Su estado ruinoso y la dificultad de adentrarse en él, nos aconsejan seguir nuestro camino.
En el Cabezo del Sillón.
Varios orificios en las rocas, me recuerdan el programa del Monesma "Los secretos de las piedras". La ruta sigue por un terreno en el que el viento y principalmente la lluvia, lo han moldeado como si de un papel arrugado se tratara. De las Planas de María, surgen multitud de barrancos que el agua ha esculpido en  terreno de yesos y arcillas. Nosotros seguimos andando en un sube y baja (de momento, "más sube"), entre matorrales de romero, tomillo, aliaga, enebro y de los que sobresalen algunos pinos y sabinas.
En dirección sur, a nuestra derecha, observamos lo imponente del Barranco de la Dehesa y a la izquierda el Barranco del Cabezo del Sillón.
Al Cabezo del Sillón accedemos por una empinada cuesta, bastante descarnada pero que la salvamos sin dificultad. Su cima se encuentra adornada, como no, por una especie de capilla en la que se encuentran, ¡no una, ni dos!, tres vírgenes del Pilar y un pilar sin virgen (no comment). 
Descendiendo del Cabezo del Sillón.
Impresionante mirador si no fuera por que algunas nubes impiden ver el Moncayo al Norte y los Pirineos al Este. Adivinamos, asomando entre la bruma, los Gratal, Fragineto, Tozal de Guara y alguna de las faldas de los más emblemáticos picos pirenaicos. Un viento fresco, nos invita a bajar, cosa que realizamos por una accidentada senda hasta un cruce en el que confluyen varios caminos, algunos de ellos castigados por el paso de vehículos motorizados de dos ruedas que, afortunadamente, hoy no hemos tenido el placer de sufrir.
Ahora la senda asciende por un pinar en el que salvamos varias cadenas que alguien se empeña en colocar en "su monte". Supongo que el amo las habrá puesto por lo de las motos y no por los que acostumbramos a respetar esos caminos por los que andamos.
Ejemplo de una senda erosionada por el paso de motos.
Las Planas de María.
Alguien debería de poner orden en el monte y educar a las cabras, digo, a los moteros.
No tardamos en alcanzar Las Planas De María, enclave más alto de la ruta en el que los campos de labor agrícola y el viento son los protagonistas. Hacía muchos años que no venía por este lugar y me ha sorprendido la cantidad de aerogeneradores que lo pueblan, vamos, que "Don Quijote se lo pasaría pipa por este campo de gigantes". Todavía quedan algunos neveros de las recientes nevadas.
Rodeamos los campos sembrados de cereal por sus márgenes, la senda transita un pinar, dos metros por debajo de La Plana.
Por el Barranco de la Morera.
La Balsa (ahora seca) de Corralé, es el punto en el que debemos de girar bruscamente hacia el Norte e iniciar lo que da título a esta página: ¡Barranquismo en Zaragoza?.
Estamos en la cabecera del Barranco de la Morera, que vamos a descender en todo su recorrido. Sorprende como a un tiro de piedra de casa, en medio de un agreste paisaje coronado por un montón de molinos y rodeado por pueblos, polígonos industriales y urbanizaciones, se encuentra un paraje como este en el que, una vez en sus entrañas, la imaginación te traslada a algunos otros que en lugares como Guara, hemos visitado.
Pasando un húmedo obstáculo.
El barranco se encañona, su paso en algún tramo se hace con algo de dificultad, las recientes lluvias y vientos han tumbado algunos pinos sobre él, así como desprendimientos de tierra y rocas de yeso.
Van apareciendo algunos remansos de agua que hay que salvar como se puede, unas veces por las paredes laterales, otras pisando algunas piedras, otras poniendo a prueba la estanqueidad de las botas, otras...
El barranco serpentea una y otra vez, cincelando la roca como si fuera papel, lavando su superficie y puliéndola convirtiéndola en liso y brillante alabastro.
El cielo reflejado en el agua.
En el barranco.
Poco a poco, vamos descendiendo, lo hacemos en silencio por ver si divisamos alguna cabra de las que campan por estos lugares y que han dejado huellas al bajar al cauce del barranco a apaciguar su sed.
Poco a poco, el barranco se va abriendo algo, no mucho, ahora su serpentear me recuerda más a una red arterial en la que confluyen otras como los barrancos de Los Pozos, La Salina,  que a su vez han recogido otros, que a su vez... Mejor que explicaciones, dejo una foto aérea de la zona que hemos recorrido como prueba de lo que son los barrancos de la Plana de María.

Arterias de La Plana.
El Bisonte.
En lo alto de las paredes, oímos por primera vez en lo que va de día, unas voces, son unos ciclistas que recorren algunas pistas, otro nos adelanta en silencio, el sendero se va ensanchando y esto anima a los de las dos ruedas a recorrer tan bellos lugares aunque ver, lo que se dice ver, no creo que sea mucho, van con la vista puesta en el accidentado suelo.
Llegamos al Bisonte, un lugar en que una pintura que al encontrarse sobre deteriorada roca podríamos denominarla rupestre. Pero no va asociada a antigüedad y valor histórico alguno, se trata de una pintura moderna de unos pocos años de historia que algún espontáneo ha esculpido por esta zona, cosa que podemos comprobar más adelante al llegar al lugar en el que se encuentra un petroglifo que, supongo, será del mismo autor.
La civilización.
A nuestra izquierda, desemboca el Barranco del Cabezo Sillón, bueno, más que desembocar, ambos se funden en un abrazo (como corresponde al día) para, juntos, verter sus aguas al Huerva.
Ya se ven las casas de María, se oyen unos niños jugando a la pelota, le comento a Maite que tras un día sin nadie en nuestra ruta, ya estamos llegando a la civilización, pero unas ruedas viejas y otros desperdicios en el camino siembran la duda: "¿civilización?.
El cruce del río Huerva, nos devuelve al punto de partida, pero sigue siendo 14 de Febrero, día de San Valentín, estamos en "carnem levare", o sea que...
Hasta pronto.


Datos técnicos:
Recorrido

Perfil: Distancia, 13 Km.; Desnivel de ascenso, 453 m.; de descenso, 453 m.

martes, 3 de febrero de 2015

RAQUETAS POR LA VAL D´ARAN

Día 31 de Enero de 2015
Puerta del Carmen a principios del s. XX
Un año más y van...(no recuerdo), nos montamos a la clásica salida que el Stadium Casablanca realiza a tierras aranesas. La celebración de la 36ª Martxa Beret de esquí de fondo nos lleva, a pesar de las previsiones climatológicas, a acompañar a algunos participantes y aprovechar el asunto para desempolvar las raquetas de nieve.
Pese a algunas deserciones de última hora, un animado autobús parte de las proximidades de la histórica "Puerta del Carmen", bastión de la resistencia aragonesa en la guerra de Los Sitios.


Sin palabras.
Y buena dosis de resistencia vamos a necesitar para soportar una de las más fuertes nevadas de las últimas décadas.
Lo temprano del día, nos lleva hasta la parada de rigor, con los ojos más cerrados que el cerebro de alguno de los personajes del panorama público.
Arén, pequeña localidad ribagorzana con el corazón aragonés y los pies catalanes, nos acoge en un par de sus establecimientos hosteleros en los que desayunamos con muy buena gana.
El autobús reemprende la marcha en dirección norte, pasamos los 13 túneles de Escales. Poco más adelante, algunos me recuerdan el trekking de los 3 Valls, que por motivos varios, algunos no pudimos realizar, en Julio de 2014.
Unha.
Comienzan a caer algunos copos de nieve, poco a poco la montaña se va vistiendo de blanco, antes de entrar al túnel de Vielha por su boca sur, vemos el refugio de Conangles totalmente cubierto por la nieve. A la salida, allá abajo, Vielha se asemeja a cualquier ciudad alpina con sus calles y tejados de un blanco inmaculado. Al paso por Betrén, Félix recuerda el baño que se dio al terminar el trekking del 2013, el Setau Sageth (te invito a echarle un vistazo aquí).
No tardamos en desembarcar en Salardú, población que como cada año, será cuartel general por este fin de semana y en la que se encuentra la iglesia románica de San Andreu (s. XII) de la que ya di cuenta en pasadas ediciones.
Primeros pasos
Como está cayendo semejante nevada, con buen criterio, los responsables de la sección deciden que los raquetistas que lo deseen dejen el equipaje en el albergue y realicen alguna excursión por uno de los valles de la zona. El resto suben a Pla de Beret con la intención de acercarse al santuario de Montgarri. Me cuentan que por peligro de aludes, deciden darse la vuelta. El resto hacemos dos grupos, para marchar en dirección a Baños de Tredòs por el espectacular Val D´Arriu Aiguamog. Unos suben hasta el embalse del mismo nombre para practicar el arte de la raqueta, el resto, ya diestros en su uso, tiramos hasta el fondo del valle.
Abetos.
Es la enésima vez que algunos recorremos este valle, pero el paisaje de hoy nada tiene que ver con ocasiones anteriores. La intensa nevada que está cayendo pinta de blanco todo lo que nuestros ojos pueden captar. Seguro que sobre ella, el sol vive en el letargo invernal de este último día del primer mes del año, pero la nieve protagoniza el momento que una quincena de aguerridos amantes de la montaña, están viviendo. Dicen los medios, que el frío es intenso, pero nadie se queja de él, todo lo contrario, las cuestas y el placer, arrancan alguna prenda de abrigo de estos humanos.
Con Maite.
Las ramas de los abetos, se rinden ante el peso de la nieve, algunos de ellos adquieren caprichosas formas. El azul negruzco de algún grajo destaca sobre el intenso blanco, y ya se sabe: "cuando el grajo vuela bajo..."
No voy a relatar lo ya relatado en años anteriores, pero pido disculpas por intentar transmitir tan reconfortantes sensaciones, ya volveremos mañana a la realidad, pero hoy, por favor, déjenme soñar. Sueño, tan solo roto por el ir y venir de las motos de nieve, que llevan a los clientes del hotel de Baños de Tredòs.
Baños de Tredòs.
Algunas bordas que se encuentran a uno y otro lado del camino, nos van guiando a nuestro destino al que llegamos tras unas tres horas de caminar.
Nos sirven unas cervezas, caldo caliente para algunos, unos cafés, pero eso sí, el que quiera acompañar todo eso con el bocata que lleva en la mochila, "a la puñetera rue". Esta gente está en la montaña pero la montaña no está en ellos. El sitio es como de película navideña, en la que St. Claus sería el protagonista.
Hay que dejar de soñar, son las tres de la tarde, hay que volver y la luz del día, todavía nos puede abandonar, así que...
Arriú (río) D´Aiguamóg
Nieve en equilibrio.
La temperatura está bajando, se nota en el paso del personal, nos vamos tragando los metros a velocidad de crucero.
La vuelta la realizamos por el mismo camino hasta el desvío que lleva al pueblo de Tredòs. La senda se encuentra totalmente tapada por más de un metro de nieve, las ramas de los árboles la cierran del todo, así que como ha sido idea del menda bajar por ese lugar, clavando el cuerpo hasta la cintura y paleando las ramas para que suelten su carga y se eleven a su posición natural, abro paso al grupo en el que alguno de sus miembros, da con el trasero en la nieve.
¿Perros?, no, ventana de la Pensión Montanha.
Atravesamos las calles vacias de Tredòs, pueblo más alto de la Val D´Aran bañado por el río Garona y puerta del núcleo de Baqueira cuya arquitectura le sienta a tan bello valle, como una "patada en nobles partes".
La margen derecha del Garona, nos conduce hasta Salardú, cuyas luces ya se encienden para alumbrar una animada población en la que esquiadores y demás fauna montañera, transitan sus blancas calles de un lado para otro.

Ya en Tredòs. La foto es de Félix.
Así se sirve el vino caliente.
Tomadas posesiones de nuestras estancias y una vez acicalados para la ocasión, nos dirigimos a la Pensión Montanha a cumplir con esa especie de rito pagano de tomarnos un rico y reconstituyente vino caliente, que la regencia del establecimiento tiene a bien servirnos. El repertorio musical que acompaña la fiesta, se compone del más variado de los estilos: tras el arranque de Félix con la canción  "S'ha feito de nuey", jotas, canciones de tuna, albadas, ye-yes, etc. ¡Vamos! que el "vinillo calentorro alegra el morro".
Por las heladas calles, volvemos al albergue, hay que cenar y tras la cena, toca ascender al piso superior de la litera, por esta vez dejo la planta baja a Maite..."Bona net".
Río Garona a su paso por Salardú.
Datos de la jornada:
Por aquí hemos andado...

...o sea, 16,2 Km de distancia y acumulada una subida de 588 m, lo mismo que hemos bajado.

Día 1 de Febrero de 2015
Vista (a duras penas) de Unha.
La habitación 118, despierta de su letargo nocturno, el resto de dormitorios ya anda de movida mañanera. Desciendo de la planta superior de la litera, cual intrépido rapel, y, legañas fuera, bajamos al comedor en pos del desayuno que nos ponga en forma. La nevada ha seguido acumulando blancura durante toda la noche, la temperatura es más baja que el salario mínimo (que ya es estar baja), el cielo amanece más gris que ayer y, sorpresa, la 36ª Martxa Beret se ha suspendido, el Pla es inaccesible y la organización aplaza el evento para el mes de Marzo.
Nosotros, como la cosa no está para mucha floritura, decidimos calzarnos las raquetas y subir a Bagergue.
Nosotros, también, ¡podemos!.
Somos una veintena los que salimos de Salardú, pronto cruzamos el puente que separa esta población con el encantador pueblo de Unha, uno de los que mejor ha resistido el paso del tiempo y testimonio de ello es su iglesia románica dedicada a Santa Eulalia, con una bellísima torre octogonal, que se alza sobre el armónico conjunto de casas aranesas entre las que destacan Ço de Basteret. En esta casa de 1580 se ubica actualmente el interesante Museo de la Nieve, y en su iglesia se descubrieron los frescos de un maravilloso pantocrátor en los años noventa. Con dificultad, nos detenemos a ver el molino que se encuentra en el barranco del Arriú Unhóla, que es por el que ascenderemos.
¡Y las piernas?.
La senda esta "missing", una buena capa de nieve la ha escondido y las ramas son presas del blanco volumen que las cubre. Tenemos que abrir huella, cosa que hacemos en principio en relevos de tres a los que posteriormente, se suman otros dos voluntarios. Las raquetas se hunden mas de medio metro y hay que mover mucha masa blanca en cada paso, además de aliviar de peso al follaje (vegetal) para que los de atrás, caminen cómodos.
No tardamos en alcanzar Bagergue.
S. Feliú, en Bagergue.
Se trata del pueblo más alto de la Val D´Arán, que a sus 1490 m. nos muestra su  parroquia de Sant Feliú, de líneas primitivas románicas con diversas reformas.
La puerta de poniente está formada por tres archivoltas, enmarcadas en el exterior por un guardapolvo con moldura chequeada. El campanario, es de torre de base cuadrada y cubierta piramidal. Tiene una nave que había tenido vuelta de cañón, con dos capillas por lado, se conservan los arcos. El altar es un antiguo bloque de piedra decorado prerrománico y en una capilla del presbiterio se venera una imagen renacentista de la Virgen.
En el Seixes.
Algunos, la mayoría, nos acercamos al Hotel Seixes, el resto se dan un garbeo por las nevadas y bonitas calles del pueblo. Me adelanto por ver si está abierto y tienen a bien servirnos una inmerecida cerveza, me asomo y llamo con un par de gritos en una desierta recepción y ¡como no!, aparece Carmen que tras refrescarle la memoria de aquella noche que "Os Estalentaos", pasamos en el establecimiento tras la riada del 2013, nos invita a pasar y se sumerge en la cocina a preparar, seguro, una buena comida para sus clientes (tiene una mano que...). Nos atiende su hermana en la mesa desde la que en días sin nubes (hoy no es el caso), se divisan las Maladetas y el Aneto. Nos obsequia con unos frutos secos a los de las birras y unas palmeras a los del café.
Un poco de emoción.
Como nosotros comeremos en Salardú, a la hora prevista nos congregamos en la puerta de la parroquia para iniciar el descenso que realizaremos por el mismo sitio de subida, no es caso de abrir más huellas. El Sancho y yo, decidimos darle un poco de emoción y remover la adrenalina de los que osen seguirnos, tirándonos por un empinado prado en el que la nieve, lo aseguro, en algún tramo me llega hasta el pecho (no se que sería sin raquetas), pues me encargo de abrir cortejo.
La comida, se ha adelantado de horario y a las 14 horas, estamos dando buena cuenta de un apetitosa "olla aranesa" y un asado de cordero muerto al que solo le dejamos los huesos.
El camino, ya abierto.
Ya en el autobús, no me pidan que cuente mucho, la olla y el cordero han hecho en mí (y en los demás) estragos y el sopor se adueña del personal. Una parada de descanso, ya sin nieve y con la seguridad de que el sol existe, vuelvo en mí (los demás, en sí).
Pese a las duras condiciones climatológicas que han acompañado el fin de semana, la cosa no ha podido salir mejor, algunos desertaron por ese motivo, pretendían andar con raquetas por la nieve, en invierno y que "no hiciera frío, que no nevara, que...". Creo que eso se da más en verano.
A los de Stadium, de nuevo reconocerles el esfuerzo realizado y a ti, que has llegado hasta la última línea de este humilde relato, ¡gracias! y...hasta pronto.

Si te apetece ver más fotos de las dos jornadas, enlázate aquí.

Datos técnicos de la segunda jornada:
Corto, pero trabajoso paseo.

2,1 Km + cerveza + 2,1 Km.= 4,2 Km y medio barril. Subida de 220 m. y bajada de lo mismo más la birra.

miércoles, 28 de enero de 2015

CAMINO NATURAL DEL SOMONTANO DE BARBASTRO Y ALGO MÁS (1ª etapa Bierge-Morrano por Fuente de la Tamara y Huevo de Morrano)

           Muchos días sin vernos en la "Viejamochila". ¿Motivo?: uno que ya es mayor, ha tomado la alternativa en esa plaza de la experiencia a la que en el IMSERSO llaman "envejecimiento activo". En compañía de Maite, ambos hemos pasado una semana por tierras malagueñas, a pesar de un largo viaje motivado por la niebla del aeropuerto de la Caesaraugusta (Zaragoza), mal equipado él, para este frecuente meteoro que suele visitar la capital del Ebro.
Namaste.
          En este viaje, hemos disfrutado en primera persona de la compañía de gente mayor, de sus virtudes, sus defectos y como no, "de su buen apetito". Benalmádena ha sido durante estos días, cuartel general para conocer su antigua población, su pescadito, el castigo a que se haya sometida su costa (masiva construcción de edificios con los que algunos se enriquecieron en el reciente pasado) y una sorprendente estupa en la que revivimos aquellas que conocimos en el Himalaya. Inaugurada el 4 de Octubre de 2003, es la estupa budista más grande del mundo occidental con sus 33 metros de altura y 25 de base. Está rematada por un cono de oro que se divisa desde la franja litoral entre Fuengirola y Benalmádena. La sala de meditación cuenta con una superficie de 100 metros cuadrados y seis metros de altura. Contiene murales que muestran los hitos más importantes de la vida de Buda. Las pinturas han sido elaboradas por artistas procedentes del Himalaya. Un monje nos atendió con mucha amabilidad, explicándonos que para pedir un deseo, hay que tener los pies en la tierra, vamos que hay que pedir cosas realizables. Como el resto de creencias, parece ser que lo fundamental es "pedir". Uno es más de "currar".
Subiendo al Calamorro.
           Y como, no, también conocimos parte del territorio que en este municipio tan pegado al mar y tan abrazado por el monte, se encuentra bien equipado de senderos.
          En una de las jornadas, realizamos una ruta circular ascendiendo  al Calamorro, famoso por la telecabina que sube a cientos de turistas cuando funciona, ahora está en fase de labores de mantenimiento. El día estaba algo nublado por lo que el mayor atractivo de este monte, sus vistas, quedó un poco empañado. No obstante encontrase en un altura de 760 m. a una distancia de unos 4 Km. del mar, tiene su atractivo.
Benalmádena Costa.
      La costa africana no la vimos, pero ladrillos... ¡a pozales!
      Ante la poca frecuencia del bus, regresamos a pie hasta el hotel, vamos que si sumamos la excursión y los diversos paseos por la zona, nos metimos en las piernas un fajo de kilómetros
      Un par de días después unimos dos sendas y realizamos una circular que ascendía por una ladera del barranco o Ragajo del Quejigal, para descender por un tortuoso y empinado sendero que nos dejó en Benalmádena Pueblo. Esta vez, pillamos un bus para regresar al hotel.
        En resumen, una semana sin grandes hazañas, pero acompañados de hombres y mujeres cargados de experiencia, de años y, en muchos casos, de un gran humor. "Hacia allí vamos todos".
Calamorro desde El Quejigal.

Día 24 de Enero de 2015
          Una vez concluidas las jornadas de senderismo por el Camino Natural de la Hoya de Huesca, los amigos del Stadium Casablanca inician lo que sería la continuación, esta vez es el del Somontano de Barbastro.
Vista de Morrano.
         Las pasadas experiencias de la dificultad del vadeo de ríos y la prudencia de la organización, convierten esta primera etapa en una circular con principio y fin en Morrano. lugar de la provincia de Huesca, perteneciente al municipio de Bierge. 
        El topónimo tiene su origen en el nombre romano de Moranus. Mantuvo Ayuntamiento propio, con San Román y Yaso, hasta 1980, en que se incorporó a Bierge. Su término comprende, asimismo, el despoblado de Castelnou. 
Edificio en Morrano.
      En 1097 perteneció al monasterio de San Ponce de Tomeras, por cesión de Pedro, obispo de Huesca. El 8 de Abril de 1275, Inés, abadesa de Casbas y Ato de Foces, nombraron árbitros para que se establecieran los límites entre Morrano, Yaso, Sieso y Castelnou. En 1566 el lugar era de la orden del Hospital, según Durán Gudiol. 
         Su población llegó a superar el centenar y medio de habitantes en el siglo XIX, y los mantuvo hasta mediados del XX. Pero en 1970 solo contó con 51, en la actualidad son unos 35 los morranenses.
Detalle de una fachada.
         Al finalizar la travesía, pasamos por su calle principal, que lo atraviesa de parte a parte, desembocando en amplia plaza. Los edificios datan de los siglos XVI al XVII; al menos los de más rancio sabor, pues hay otros de épocas mucho más recientes, cuando no se ofrecen remozados. La piedra sillar y el ladrillo figuran como principales materiales de construcción, aunque el tapial solo aparece ocasionalmente. La Casa Consistorial resulta atractiva; manteniendo su antigua prestancia. 
Iglesia de San Pedro en Morrano.
         Existe una referencia de 1279, donde se dice que la iglesia de Santa Cecilia de Morrano era de San Pedro el Viejo de Huesca, pero en Morrano la parroquial está dedicada a San Pedro. Es un edificio de origen románico, que conserva su ábside circular y la torre campanario alzada junto a la cabecera, de tres cuerpos, el segundo con vanos ajimezados. En los siglos XVII-XVIII se produjo una remodelación, que dividió la nave en tres tramos y se abrieron capillas como brazos de crucero, cubiertas con las correspondientes cúpulas. El primer tramo de la nave se cubre con bóveda de cañón, y estrellada los otros dos. La puerta de ingreso está situada a los pies y se abre en arco de medio punto, cobijado bajo pórtico.
Entre pinos y piedras.
         Como en el camino hasta Morrano, no hemos encontrado pesebre alguno, comenzamos a caminar en temprana hora. Somos más de cuarenta, somos casi ejército de senderistas dispuestos a seguir los pasos que nos señalan los guías del Stadium. Una pista sembrada de encinas, nos va acercando, en dirección NE, hacia una senda, bien amueblada con unas barandillas de madera, que toma el SE. Ya lo he comentado en otras ocasiones, pero sigo opinando que se están gastando los cuartos en cosas inútiles y no en dotar a estos caminos de unas simples pasarelas para no tener que abortar el cruce de los ríos.
¡Sorpresa!
            Descendemos hacia la ribera del Alcanadre, cuando  nos cruzamos con los dos únicos humanos que hemos podido encontrar en toda la ruta y ¡sorpresa!, uno de ellos es nuestro amigo Eugenio Monesma, realizador de grandes documentales como "El Secreto de las Piedras", Los Oficios Perdidos" y múltiples publicaciones que, día a día, nos va mostrando a través de Facebook, realizaciones que dan fe de como hemos llegado hasta aquí. Varias travesías hemos compartido con Eugenio, disfrutando de su buen carácter. Nos despedimos con la consabida frase de - ¡a ver cuando coincidimos!. 
La Fuente de Támara.
         Pronto llegamos a un remanso de agua, de paz, de silencio, solo roto por "el ejercito". La Fuente de Támara llaman a este trozo de paraíso. En este sitio, nos detenemos un rato, disfrutando del entorno. Las cámaras echan humo, las mochilas echan diversos avituallamientos mal merecidos y algún humano echa las pieles de ricos plátanos canarios en el suelo (s.c.).
        No son fechas de probar estas aguas pero ¡ya llegará el verano!.
El ¿Huevo? de Morrano
         Aquí es donde deberíamos de proseguir la ruta oficial pero por lo descrito al principio, volvemos por el mismo camino por el que hemos venido, solo que en esta ocasión "pica p´arriba!. En el cruce que habíamos tomado en la bajada, nos desviamos hacia el "Huevo de Morrano", monumento geológico que en forma de aguja formada por areniscas y conglomerado, apunta al cielo con tantas ansias que su forma se asemeja más a otro tipo de cuerpo, lo que desata los comentarios de los presentes.
Félix encabezando el ejército.
       La senda rodea este impresionante formación que los del pueblo siempre han denominado "Peña Falconera o Alconera", pues en otros tiempos se criaban halcones. Todavía siguen apodando a los habitantes de Morrano "falconeros".
        De nuevo toman protagonismo las encinas y robles. El sendero es agradable, llegamos a un cruce que lleva al Solencio de Morrano. Curiosa palabra ésta del solencio que en la Sierra de Guara se utiliza para designar la boca de un sistema subterráneo por la que sale agua únicamente cuando el acuífero que tiene dentro se llena y se satura y esto se produce principalmente después de los deshielos o de fuertes lluvias. 
Barranco de la Peonera.
     Pero la senda se torna complicada por lo que volvemos al camino. 
       Unos ladridos, algún disparo y un cartel, nos indican que hay batida de caza por la zona. Afortunadamente no hemos sido "cazados" ninguno de los asistentes.
        Un cruce indica el Barranco de la Peonera, sitio que visitaremos en la próxima etapa.
      Tras girar al sur, el camino cruza una carretera, que en pocos minutos nos deja en el punto de partida, en Morrano, núcleo del que ya he comentado más arriba.
¡Va por ti!, Javier.
        El autobús nos acerca a Bierge en cuyo único bar, damos cuenta de nuestros bocadillos, bien regados por una fresquísima cerveza.
      Los "Estalentaos", nos ponemos en pie y hacemos un brindis en honor a nuestro amigo y compañero Javier Lacadena, que días atrás culminó su ascensión al Aconcagua (6962 m.) como miembro de una expedición liderada por Fernando Garrido.
            El recorte a que se ha sometido esta etapa, la podríamos calificar de paseo, agradable en el caminar y bello en el observar, que los amigos del Stadium Casablanca nos han preparado. Gracias chavales.
       Hasta pronto.

Datos técnicos:
Recorrido.

Perfil: Distancia 10,2 Km. Desnivel acumulado de p´arriba 387 m. y p´abajo, otros 387m.