jueves, 4 de agosto de 2016

TOUR DEL ANETO ( Y IV)

Día 22 de Julio (¿Ascenso y Barranco de Mulleres?)


Camino de Mulleres
      Son las cinco de la mañana, suena el despertador. Me asomo al exterior a mirar como está el cielo: ¡estrellado!. Media hora más tarde, Armando, Chema y yo estamos desayunando.
    Cargamos las mochilas, crampones y piolets incluidos, en el coche de Mario que nos acerca a la boca sur del túnel de Vielha.
    El resto del personal, madrugarán menos y subirán por el mismo barranco que nosotros hasta los lagos.

Cascada en el barranco de Mulleres.
      A las seis y cinco, todavía en penumbra, comenzamos a caminar por el barranco de Mulleres, al fondo, mil quinientos metros más arriba, observamos nuestro objetivo.
      Al paso por el Plan dera Rasa, comienzan a aparecer las nubes, pero seguimos ascendiendo entre cascadas, usando las manos en algún momento.
    Poco más arriba, volvemos a mirar el cielo y las nubes lo cubren todo. Efectivamente, los pronósticos meteorológicos se están cumpliendo.

Al fondo, debería verse la Tuca de Mulleres.
       Valoramos si seguir hasta el refugio sin guardar, que se encuentra cuatrocientos metros más arriba con el fin de tomar una decisión, o renunciar. Definitivamente renunciamos; aunque para mí es la segunda vez que intento subir al Mulleres, como dije en el Collado de Basibé, "ya volveremos". Comienza a llover ligeramente y las rocas se están mojando, hay que bajar con prudencia. 
        Como la cosa va a peor, pensamos que no vale la pena que el resto de amigos suban por aquí y se me ocurre que podríamos encontrarnos en el refugio de Conangles, echar un bocado y volver a Aneto todos juntos.
P´abajo.
        Cuando la cobertura telefónica nos lo permite y les transmitimos la propuesta: ¡aceptan!
           Nosotros, los tres, seguimos descendiendo. Al paso por la zona de Espitau de Vielha, comienza a granizar. Aligeramos la marcha para introducirnos en el bosque a fin de que las hojas de los árboles amortigüen las "peladillas".
          Ya en el refugio, cuyo guarda conserva la "simpatía de otras veces", nos tomamos parte de la comida y esperamos la llegada del grupo con una cerveza.

Tras la tormenta, llega la calma.
        Tardan, con el walkie llamo una y otra vez a Félix, pero la tormenta, que de nuevo arrecia, y la distancia impiden la conexión.
        Cuando escampa, me acerco hacia la zona por la que tienen que aparecer y nada. En uno de los intentos, por fin, conseguimos contactar y, aunque les ha caído "la última jarreada pedrera" han podido cobijarse.
        Media hora más tarde los veo llegar, más frescos que una rosa, con ganas de atacar la nevera del Conangles.
        Comen, beben, comentan, ríen, charran... ¡Así somos los "estalentaos"!.
          Hay que volver a Aneto, por aquí parece que el día mejora, no así en las cumbres, que andan escondidas bajo espesos nubarrones.
Volviendo
        Por el momento comenzamos la vuelta transitando por la GR.11, dejando atrás el abetal de Conangles con ejemplares verdaderamente imponentes. A nuestra izquierda parte la senda de aproximación hacia los Besiberris.
        Nuestro camino transita por la margen izquierda del río Noguera Ribagorzana, su camino encuentra un obstáculo: es el embalse de Baserca o Senet, allí la GR.11 nos abandona, se va camino de Salenques, nosotros seguimos en dirección Sur.
Embalse de Baserca.
Ermita de San Clemente
    De nuevo nos ha atacado el calor, la subida hasta llegar a Aneto se nos hace penosa. 
     Poco antes de entrar en la población observamos la ermita de San Clemente. de origen románico, datada entre el siglo XI y XII, aunque ha sido muy modificada a lo largo de su historia principalmente en los siglos XVI y XVII.
        Llegamos a Casa Moliné, algunos sacamos de la mochila los restos del bocadillo y damos cuenta de él acompañándolo con...
Por la tarde, la lluvia impide acudir al cercano pueblo de Senet. Nos quedamos en Aneto, unos jugando al parchís, otros al guiñote, algunos aprovechamos un claro para recorrer las calles del pueblo.
Restos del pobre animal.
      Ha llegado la hora de la cena que, como la anterior, es potente y sabrosa. Hay a quien en el plato no le caben los restos de unas exquisitas costillas de cordero y, tras el postre, Pilar hija nos obsequia con unos "mojitos" aromatizados con la menta que cogimos por el camino en el día de ayer.
       Aprovechando el camino, tomo la palabra para despedir a Chema que mañana nos deja, reconociendo su dedicación a la montaña y a quienes compartimos caminos con él.
Palabras de agradecimiento.
        Esta vez sí, no sé si es por los mojitos, por la exquisita cena o porque ha dejado de llover, que el concierto no nos queda nada mal. Variadas canciones son entonadas por esta coral: desde las comprometidas letras de nuestros cantautores, hasta las emotivas jotas dedicadas a las Pilares. Se nos erizan los pelos de los brazos cuando Félix entona "S'ha feito de nuei", bella melodía de amor en la fabla chesa de la Val D´Echo.
        Previamente, Luis Casao había tomado la palabra agradeciendo a los de Casa Moliné el trato recibido por la familia y se les entrega a madre e hija unos recuerdos.
Desde mi cabecera.

          Poco a poco, vamos cayendo en brazos de Morfeo y por ser la última noche en Aneto, Maite y yo invitamos a todos a visitar nuestra habitación cuya cabecera está adornada por una gran fotografía mural en la que se aprecia toda la subida que realizamos en la segunda etapa desde Hospice de France hasta El Portillón de Benasque.
        Nos dejan y...zzzzzzzz!!!!
        Bona nuei.

Datos técnicos (Corresponden a los aportados por el GPS de los que intentamos la ascensión al Mulleres) :

Recorrido

Perfil:
Distancia, 17 Km.
Desnivel + 550 m.
Desnivel - 806 m.

Día 23 de Julio de 2016 ( De Espitau de Vielha a Vielha)
La última Albada.
       ¡Vamos a por la última!. Tras el desayuno nos despedimos de Mario, Pilar y Pilar, no sin antes dedicarles una última jota a quienes, en la pila el bautismo (y en el registro) adoptaron el nombre vinculado a Zaragoza.
    Por quitarnos el camino recorrido ayer, en un par de viajes, Mario y Pilar hija, nos acercan hasta el Espitau de Vielha, uno de los hospitales a que hacía referencia en la primera entrega del Tour.
       Hoy vamos a recorrer un camino con historia que, aunque en el 2013 algunos ya lo hicimos, en esta ocasión presenta un aspecto diferente.

Atrás queda el valle de Barrabés
      Hasta 1948, año en que se inauguró el primer túnel (el actual funciona desde 2007), el Puerto de Viella era el único paso para comunicarse con la Ribagorça. Aún es más, parte de la invasión napoleónica se produjo por el puerto de Vielha (1810) y Napoleón incorporó la Val dentro del Departamento Francés de la "Haute Garonne" que fue devuelto a la corona española durante el reinado en Francia de Luis XVIII (1815).
         La diferencia a que me refería en relación con el año 2013 es que en aquella ocasión lucía el sol, era un día caluroso.
Hoy no llueve, pero arriba las nubes se agarran al puerto.
Pronto nos reunimos.
         El paisaje anda escondido tras la niebla pero no importa, pese a ser "la última", la subida la realizamos como si fuera el primer día.
         Los del primer viaje ya han arrancado, los vemos a lo lejos. Los del segundo, china chana, vamos recortando espacio entre bosque de pinos y algún barranco como el del Port.
        Una vez todos juntos, ganando metros, nos vamos introduciendo en una densa niebla. Hay que abrigarse, cosa que hacemos a la altura de la Hont (fuente) de la Espona. En sus inmediaciones se encuentra na construcción que parece un bunker.
        Llegamos a un collado, ¿ya estamos? ¡no!, este es el Coll del Port Vielh de Toro, nosotros giramos hacia el Este. Nos cruzamos con una pareja que baja superabrigada -arriba hace frío- dicen.
Port de Vielha
Caprichos del tiempo.
        Tras pasar algún punto en el que hay que usar las manos, arribamos en el Port de Viella (2450 m.) con una niebla que nos impide disfrutar del paisaje que este punto nos ofrecería, como lo hizo hace tres años. La idea de subir a la Tuca del Port de Vielha (2605 m.), la cancelamos, no vale la pena cuando su atractivo son las vistas hacia los gigantes del Pirineo.
         Así que, tras la consabida foto de grupo, tiramos "p´abajo".          Los metros iniciales de bajada, discurren por un descarnado zigzag en el que cada cual hace gala de su técnica para no resbalar y dar con el trasero en el suelo.

Por canchal.
        Poco a poco, el desnivel y la temperatura de este largo descenso se van suavizando, aparece la hierba. En un pequeño llano con vistas, realizamos un descanso para echar un bocado y un trago.
        Entre nube y nube, asoma el Estanh de Hont Hereda, pequeño entre grandes paredes. Siguiendo el camino llegamos a la Cabana deth Pontet que se encuentra en un bosque de grandes ejemplares de abetos.
         Los que ya estuvimos aquí, sabemos que, independientemente de indicaciones, al llegar a un mirador hay que bajar por un fuerte sendero que metido en un bosque de hayas, pinos, abetos, avellanos... nos deja en una pista por la que, parece, hay una competición de MTB. No existe ninguna señalización pero los ciclistas bajan a "toda pastilla" y nosotros pasamos a correr más peligro que en toda la travesía.
Cabana del Pontet.
Aguas abajo...
          A nuestra izquierda corren las aguas del río Nere, ya se ven las primeras casas de Vielha. He llamado a Maite para informarle de nuestra llegada y para que salga a nuestro encuentro.
            En la misma puerta de la iglesia de Vielha, nos hacemos esa penúltima foto de grupo y damos por concluido el "Tour del Aneto", celebrando haberlo hecho, como es costumbre, sin ningún incidente y con los lazos de amistad, "más prietos".
        Terminamos el contenido gastronómico de las mochilas en una terraza brindando por los que estamos y por los que se han ido.
         Nos retiramos al alojamiento y por la tarde, todos pulcros y aseados, bajamos a las oficinas de Camins a devolver algún material, agradecerles los servicios prestados y fotografiarnos vestidos con las camisetas del Tour del Aneto.
Tan verdes como el primer día.
       Tras la cena, como de costumbre, es el cava, algunos obsequios con los que nos sorprende Maite, y varias palabras cierran la última de las jornadas del trekking pirenaico de "Os Estalentaos" del 2016. Algunos, nos iremos en unos días al de "más allá", por ínsulas portuguesas.
     Mañana volvemos a casa, parecerá que nos falta algo y es que siete días de marcha, lo aseguro, unen a la gente. Desde el primer paso hasta el último de ellos, desde la primera cuesta hasta el descenso más acusado, desde L´Albada hasta el "¡zzzzzz!!!!", calor, frío, risas, canciones, ronquidos, desde los logros hasta los fracasos...con estos hombres y mujeres ¡la cosa es fácil!

"Arriba los compañeros
que ya ha llegado la hora
de tener en nuestras manos
lo que nos quitan de fuera".
Hasta pronto.


Datos técnicos de la última etapa:
Recorrido.

Perfil:
Distancia, 13,8 Km.
Desnivel + 856 m.
Desnivel - 1456 m.

TOUR DEL ANETO (III)

Día 20 de Julio de 2016 (De Cerler a Castanesa)
A comenzar la jornada.
      Hoy tenemos prevista alguna ascensión, concretamente a la Tuca de Castanesa o Pasolobino (Pizolobino en patué) (2858 m.) por lo que ya teníamos previsto subir en vehículo hasta el aparcamiento del Ampriu (1910 m.).
         Desayuno rápido y a "la rue", el autobús conducido por Bárbara, que ejerce de fotógrafa, espera que lo abordemos. Ya montados en la máquina, la conductora nos obsequia repartiendo, uno a uno, caramelos. Algunos recordamos los caramelos que nos regaló la azafata del "avión a Lukla".


Camino de Basibé.
        En el Ampriu, nos preparamos para darle al calcetín, a estas alturas las garras están fuertes, las cabezas frescas y el ánimo por las nubes, hoy también, Maite ha decidido acompañarnos.
           Caminamos por la pista que asciende en dirección SE. y que va paralela al arrastre de esquí. Una de las muchas marmotas que emiten el típico chillido, sale a nuestro encuentro pero ante la proximidad de los diecisiete humanos toma las de "villadiego".
     El cielo delata que las previsiones meteorológicas se van a cumplir, las nubes y el ambiente, se van cargando por momentos.

La Tuca habrá de esperar
   Superados los trescientos cincuenta metros de subida, llegamos al collado de Basibé (2277 m.). Aquí se abre el valle de Castanesa, un inmenso prado por el que tendremos que ir adivinando el camino.
      Aquí surge la duda: ¿subimos o no a la Tuca de Castanesa?. Aunque nos autodenominamos "estalentaos", en estos casos "Doña Prudencia", que siempre nos acompaña, nos aconseja desistir del intento, la Tuca siempre estará allí para que la subamos y la bajemos. Así que, todos de acuerdo, comenzamos un largo descenso por el valle de Castanesa.
Basa de Pascual
         El ganado pasta a sus anchas, en la Basa de Pascual, una gran concentración de reses vacunas parecen reunidas en asamblea permanente. Me recuerdan a esas escenas del cine western, aunque por otro lado me vienen a la mente, imágenes como la del Congreso de Diputados. -Perdónenme, estoy algo mayor y "estalentao".
       Decenas de sendas discurren por el pastizal que el ganado se encarga de marcar, tomamos la que nos parece más humana y que lleva hasta una cabaña, lugar ideal para descansar los músculos y fatigar el estómago con los alimentos que hasta aquí hemos porteado. Las botas (de vino), lanzadas con la pericia de años y años de experiencia, vuelan de mano en mano.
       Pero queda tajo por andar, a partir de aquí, lo hacemos por las pistas que utilizan los ganaderos para subir con sus "cuatroporcuatro".
¡Pasaaaa la botaaa!
Sin palabras.
       Abajo, en la orilla izquierda del Barranco de Basibé, un pequeño núcleo de edificaciones; son las Bordas de Llana D´Obarra en la que se ve un gran grupo de gente con mochilas.
       Este grupo nos lo encontramos en un cruce de caminos, se trata de un grupo de scouts, concretamente el Okapi de Zaragoza. En un atajo les adelantamos y "os estalentaos" ejercen de eso dejando pasar a los chavales bajo un arco de bastones, ¡que horror!.
       Durante unos cuantos kilómetros coincidiremos con ellos, incluso un mozalbete que no anda nada fino, reconoce a Lola como su "ex-pediatra".
Río Baliera
      Pasamos por delante de la Borda de Teodoro D´Ardanuy que es antesala para la parte más baja del valle de Castanesa, regada por el río Baliera que cruza el fondo del valle regando sus orillas y propiciando una frondosa vegetación dominada por álamos temblones, avellanos y tilos. Descendemos por su cauce para ir al encuentro de pequeñas poblaciones, donde el aire limpio y puro impregna nuestros pulmones. Poblaciones de origen ganadero, donde la tradición pervive gracias a la sabiduría heredada por unas gentes, que a través de generaciones han sabido convivir en perfecta armonía con un entorno que intereses especuladores pretenden destruir.
Ruinas de la ermita de San Vicente.
        Atrás, la Tuca de Castanesa ha desaparecido entre grandes nubarrones, cosa que refuerza nuestra decisión de desistir.
      Aquí comienza a soplar un fuerte viento de tormenta, una rama caída de un árbol me pasa rozando. El personal acelera el paso.
       A la altura del puente que lleva a Denuy, comienza a llover débilmente, un poco más adelante observamos las ruinas de la ermita de San Vicente y un poco más adelante ya adivinamos la pequeña localidad de Fonchanina, su decena de habitantes se dedican fundamentalmente a la agricultura y ganadería. Tiene, frente a su iglesia, una fuente de la que algunos toman agua y hablando de agua, ahora no llueve, ¡jarrea a cántaros!.
Iglesia de Fonchanina.

            A paso ligero, con ropa impermeable, llegamos al fin de la etapa, a Castanesa, pueblo  dividido en dos, Castanesa de Arriba y Castanesa de Abajo las dos tienen una calle y una iglesia, la de San Martín (románica) que fue reformada en el siglo XVI y ampliada en el XVII, la de Santa María de Nova
San Martín.
(Yglesia de la Virjen de la Nova, pone a la entrada) también románica del siglo XII. También reformada, la capilla de Santa María de la Piedad ahora en ruinas, y la ermita de San Silvestre.
       Nosotros aterrizamos en lo más hondo de Castanesa, en "Ca de Graus", muy concurrido a estas horas. El dueño de nuestro alojamiento anda algo agobiado por el "exceso de trabajo", nos comenta que no podremos desayunar mañana a las siete porque tienen que descansar (sin palabras). Durante la cena, su hijo Rubén le contradice y atiende nuestra demanda. -No es que madruguemos por gusto, en verano hay que comenzar pronto la jornada para que cuando el calor apriete, llevemos un buen trecho caminado y, además, las tormentas suelen entrar por las tardes. Es un establecimiento de montaña, no de playa-.
"Yglesia de la Virjen de la Nova"
          Maite se encarga de repartir dormitorios. Por la tarde nos vamos a visitar a los "De Arriba", aparte de las iglesias mencionadas, observamos casas solariegas de grandes dimensiones.
        Como hoy no ha habido grandes desniveles de ascenso, algunos suben a la torre de La Nova para apreciar de cerca las campanas y sus badajos. 
           En la plaza Mayor entablamos una buena charrada con gentes del pueblo, nos cuentan curiosidades del valle, de sus pueblos, sus gentes...
           La cena tiene la presentación del cocinero Rubén formado en la Escuela de Hostelería de Guayente, en los postres brindamos a la salud de Maribel y Javier que pasan su última noche con nosotros, el santo les demanda y han de andar camino de Compostela.
La lluvia ha dado paso a un cielo estrellado que esperamos sea  el augurio de que mañana va a ser "un buen día", ahora todos a...zzzzzzzzzzz
Sueño con un país de siete meses sin gobierno. Despierto y...¡es real!
Buena nuei

Datos técnicos:
Recorrido

Perfil:
Distancia, 16,2 Km
Desnivel acumulado + 566 m.
Desnivel acumulado - 1018 m.

Día 21 de Julio de 2016 (De Castanesa a Aneto)
Adiós a los que se van...
     Adiós a los que se quedan, 
y a los que se van también...
              Maltratamos la estrofa de L´Albada de Labordeta, Maribel y Javier nos dejan, se van.  Ellos se van pero su bota de vino, queda confiscada. Se van a gastar suelas, camino de Compostela, a pedirle al santo ( a los santos hay que pedirles lo que sea) que las raciones de pulpo de Cacabelos y Melide no les siente mal, que el vino de Petrouso haga de ellos buenas personas, que el chorizo de Molinaseca no participe en el "juego de las lorzas", y, como no, una pequeña rogatoria para este pobre pecador, apartado, muy apartado, del buen "camino".
          Queda también en Castanesa Maite, ha caminado más de la cuenta y el cuerpo le pide calma.
Pronto alboreará.
Un alto en el Qüeso.
          Comenzamos a garrear por las calles de Castanesa d´abajo hasta una senda que la lluvia ha dejado muy resbaladiza, tanto que alguien del grupo mide con su cuerpo.
         Al fondo, trescientos metros más arriba, divisamos el Serrat del Qüeso (collado del Cueso), hacia allí dirigimos nuestros pasos. Una vez en él, realizamos la primera de las paradas, hoy la etapa es más exigente y hay que tomarla con calma. Desde el Serrat, observo un pueblecito, es Ardanuy y, a nuestra izquierda, otros doscientos metros de subida, nos espera Punta la Quasta (1930 m.) que alcanzamos por un sendero poco amable con estos "jóvenes".
El Turbón.
         Abajo queda Castanesa, no lo veremos más, una llamada telefónica y los tres que han quedado allí, nos hacen señales, -¡los vemos! ¡nos ven!-, las coloridas prendas que cubren nuestros cuerpos se divisan a grandes distancias.
       A partir de aquí la ruta se endurece más si cabe, comenzamos a padecer el "castigapiernas" del lomo (cordal argot montañero) de Cornaledo que se inicia con un ligero cresteo hasta alcanzar el Turonet del Cap de la Capsereta (2267 m.). Caminamos en dirección Norte, escoltados, a nuestra derecha por el valle de Barrabés, y a la izquierda por el de Castanesa que nos muestra buena parte del recorrido de ayer. Ejerciendo de guardaespaldas, el Turbón (2492) que aunque algo lejano, su imponente mole parece decirnos que tranquilos, que ¡aquí estoy yo!.
Por "la lomera"
        Delante de nosotros, un par de collados (2234 m. cada uno) con loma en medio y, de nuevo, "lomo p´arriba" por sendero imaginario que cubren las flores de este inmenso prado.
       Alcanzamos otra "cima" el Pico del Mich del Vedal (2322 m.) . Yo, que encabezo el grupo, miro hacia atrás y observo que las "jetas" de algunos andan algo descompuestas. De vez en cuando hay que parar para recuperar "cara bonita".
        De nuevo descendemos, esta vez hasta la Colladeta Del Sarronal (2246 m.), desde la que mirando hacia el frente vemos la siguiente "cuestecica". La tomamos inventando un zigzag eterno que, definitivamente, nos deja en el Pico de Cornadelo (2434 m.).
En el Cornadelo.
         Es hora de echar un bocado, posar las nalgas en el prado, sacar las botas de vino y disfrutar de este agradable entorno.
        A uno de los debutantes le cae una cariñosa "bronca": ha cargado con el vino, y para aligerar peso tan solo ha cogido 300 ml. de agua. Afortunadamente, el resto llevamos suficiente para "dar de beber al sediento" 
       Las caras de los amigos han quedado recompuestas, así que, antes de arrancar de nuevo, nos hacemos la "foto de grupo", tan demandada una y otra vez por Piedad. En esta ocasión el fotógrafo es fotografiado.
Fotógrafo fotografiado.
Margaritas moradas.
Collado de Salinas.
     A partir de aquí, será todo bajada, larga pero bajada al fin y al cabo. Bellas flores cubren el pastizal.
    Descendemos en paralelo a una alambrada, que separa los pastos de ambos valles, hasta el Collado de Salinas (2184 m.) en donde giramos bruscamente hacia el Este para tomar la recientemente señalizada GR.18 hasta la cabaña de la Fon del Bisbe. En el abrevadero del corral, el debutante carga agua y, casualidad o ciencia, posteriormente no padece de ningún trastorno intestinal.
         Seguimos caminando por pista de tierra que, más adelante se convierte en caluroso asfalto. Algunos atajos acortan considerablemente el trazado curvo del camino hasta llegar al puente que cruza el río Llauset. Aguas arriba, el dique delata que tras él, se encuentra el embalse que nos sirvió de punto partida, hace unos días, para una bonita travesía por los ibones de Cap de Llauset, Botornás y Angliós.
Dique de la presa de Llauset.
        Camina que te camina por la carretera que sube a la presa, con un calor asfixiante, pasamos por el barranco del Clot y, poco más adelante, unimos nuestro camino, el GR.18, con el de la GR.11 que, poco más adelante, nos saca de la carretera para acometer la senda que, bruscamente, nos baja más de trescientos metros hasta Aneto (1350 m.).
         Maite se ha encargado de que Mario de Casa Moliné (alojamiento por un par de días), tenga suficiente stock de cerveza para estos sedientos elementos que hoy sí, hoy nos la hemos ganado con creces (el resto de días, también).
          Aseados, por la tarde, algunos damos un garbeo por el pueblo y alrededores. Aneto tiene la sede del Centro de Interpretación del Parque Natural Posets Maladeta en el que informan a través de paneles, material interactivo y un documental muy logrado. 
San Valeri.
        Aneto se agrupa en una pronunciada pendiente. Mantienen elementos de la arquitectura pirenaica, formando un conjunto magnífico y equilibrado, con abundantes ejemplos de su pasado arquitectónico". En el listado de estos ejemplos s sitúa casa Feixa, casa Puyol y Casa Sanglés.
           La iglesia parroquial de San Valeri lleva grabada en la portada de su fachada la fecha 1809. No tiene un estilo definido vista desde el exterior. En un extremo del templo se encuentra la torre.
        Llega la hora de la cena. Luis Lasala, hace entrega a las damas, de unas pequeñas "fallas" que ha adquirido en el Centro de Interpretación.
       Mario, Pilar y Pilar hija, nos han preparado una mesa para, dicen, recuperar fuerzas, y yo digo ¿será para varios días?. Unas inmensas tortillas hispanas (una para cada dos comensales), ensaladas, fiambres, longanizas... y todo ello regado con un caldo peleón de esos que ayudan a dormir.
        Y eso es lo que hacemos rápidamente los tres que mañana, pese a las malas predicciones climatológicas, intentaremos ascender al Pico Mulleres (3010 m) por su vía oriental. Así que...
...zzzzzzzzzzzzz¡¡¡
Buenas noches







Datos técnicos:
Recorrido

Perfil:
Distancia, 19,7 Km.
Desnivel acumulado + 1233 m.
Desnivel acumulado - 1341 m.